El Intendente de Ushuaia evaluó que las dificultades económicas de la provincia no se limitan a la discusión de la tarifaria ni la Ley 648, sino a un «serio problema estructural». Aseguró que hace falta un «diagnóstico serio» que podría darse a través de un mecanismo de auditoría externa que brinde «una real dimensión del déficit, si es que lo hay».
El Intendente destacó que «en todos los sectores hay una clara sensación de que hay un problema económico muy profundo que no está incorporado al discurso del Gobierno provincial». En este sentido el Jefe comunal opinó que «no tiene sentido que hagamos catarsis con respecto a las visiones parciales que puedan tener quienes hoy administran la provincia, porque esta administración va a gobernar hasta 2015».
Sciurano aseguró que para comenzar a resolver el problema hace falta un «diagnóstico serio» que podría darse a través de un «mecanismo de fiscalización externa que nos dé una real dimensión de cuál es el punto de déficit que pueda existir hoy en la provincia y, a partir de ello, más allá de las incomodidades que pueda generar, desarrollar un plan económico que nos permita salir de la situación en la que estamos hoy».
También señaló que «hace falta una convocatoria que incluya a todos los sectores de la provincia para buscar una salida a la crisis». «No concibo que las cuestiones públicas de esta trascendencia las pueda resolver un grupo reducido de personas», agregó.
Por otro lado el Intendente reconoció que «hay una tensión habitual entre oficialismo y oposición que hace que se busquen los puntos de equilibrio»; aunque aclaró que «hoy esa tensión no va a resolver la situación que tenemos».
En este marco manifestó que «hay que plantear las cosas con seriedad y asumir el momento que se está viviendo. Eso obviamente es incómodo para el Gobierno porque obliga a hablar del gasto, y obliga a hacer análisis políticos que son incómodos para el que administra».

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