El sciolismo culpa a los ultra K de boicotearlo

El entorno del gobernador ve la mano de Mariotto detrás de sus problemas en la Legislatura para aprobar la reforma impositiva. Cree que está operando como ariete del kirchnerismo para frenar su plan presidencial.

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, culpó puertas adentro al ultrakirchnerismo de dejarlo sin los votos para convertir en ley la reforma impositiva. La iniciativa tenía la media sanción del Senado, pero en Diputados no pasó el filtro: el oficialismo quiso sesionar dos veces esta semana y no pudo. La solución, según confiaron colaboradores del mandatario a PERFIL, será modificar el proyecto original para que el revalúo inmobiliario se aplique de manera progresiva. Con eso conseguirán el respaldo del Frente Amplio Progresista (FAP). Si aún con esos votos la sesión no se hace, se cristalizará la sospecha de Scioli sobre el papel de sectores “talibanes” del kirchnerismo.

Quien encarna el rol de enemigo interno es el vicegobernador Gabriel Mariotto. El jueves le pidió al ministro de Economía, Hernán Lorenzino, que le “explicara” públicamente a Scioli que podía sacar la reforma por decreto. Algo que un abogado –y Lorenzino lo es– sabe que no es cierto. “Si sacan la reforma por decreto, con un amparo se la bajan. Es ilegal. La ley faculta al gobernador a hacer el revalúo, pero no puede fijar alícuotas, no puede cobrarlo si lo hace por decreto”, explicó una fuente de estrecha relación con un ministro provincial. Es decir, por decreto, no se va a hacer.

Para responderle a Lorenzino, Scioli mandó a Martín Di Bella, el director provincial de recaudación. Un gesto sutil, pero contundente. “Di Bella no es considerado un cuadro político, sino uno técnico. Un empleado de Scioli. El gobernador sabe que Lorenzino es hoy un ‘cuatro de copas’, un simple empleado. Por eso mandó un empleado para responderle a otro”, explicó la misma fuente.

Un alto colaborador de Scioli añadió que no entiende qué quiere Mariotto. “El año pasado teníamos 36 diputados y sacábamos todas las leyes. Este año tenemos 43 y sacamos pedidos de informes en contra del gobernador. Mariotto dijo que el de la publicidad lo negoció para tener quórum. Pero no sólo les dio el quórum sino que mandó a nuestro bloque a votarlo a favor”, se indignó. En el entorno del gobernador dicen que Mariotto rompìó todos los códigos. “Dice una cosa y hace otra. Quebró toda la lógica del funcionamiento político”, precisó una alta fuente a este diario. Y agregó que la situación financiera de la provincia es crítica. “Estamos haciendo malabares para pagar medicamentos oncológicos. Estamos pensando en reemplazar los alimentos en los comedores escolares. No sé qué busca (Mariotto)”, graficó.

El fin de semana pasado Cristina Kirchner hizo varios llamados para que hombres de la provincia salieran a criticar a Scioli pero con más prolijidad que Mariotto. Además, se lo escuchó decir al jefe de Gabinete, Juan Abal Medina, que el rol del vicegobernador en materia de comunicación había sido “propio de un atropellado”. “Lo están dejando como víctima a Scioli. Esto no lo está perjudicando sino que lo favorece”, explicó una alta fuente del Gobierno nacional a este diario.

Está claro que el problema no es la reforma impositiva en la provincia, sino dejar en estado de total debilidad a Scioli para que no sea candidato a presidente en 2015. “Se está jugando la presidencial. Habrá que ver si le aprueban la reforma a Scioli. Si no lo hacen, no sólo será una derrota del gobernador, puede convertirse en derrota nuestra”, confió un dirigente kirchnerista bonaerense a este diario.

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