Scioli también eligió de rival político a Macri

Le pidió que se haga responsable del tratamiento de la basura de los porteños

Los discursos fueron distintos pero el enemigo político principal se unificó. Mientras la presidenta Cristina Fernández utilizó más de tres horas para dar su mensaje ante la Asamblea Legislativa nacional, a Daniel Scioli le alcanzaron los 39 minutos de su discurso para coincidir en sus reproches hacia el jefe de Gobierno porteño y principal opositor con cargo institucional, Mauricio Macri. Así, el gobernador bonaerense dejó atrás la novela veraniega de desencuentros con el kirchnerismo por el cuestionado picadito de fútbol que protagonizó con el líder del PRO y mostró su claro alineamiento al Gobierno nacional.

“Agradezco en primer lugar a Cristina Fernández de Kirchner por su apoyo permanente a la provincia”, fueron las palabras de inicio que eligió Scioli para contar con el respaldo y el casi silencio absoluto durante todo el tiempo que duró su discurso de parte de los enfervorizados militantes de las agrupaciones juveniles ultra K La Cámpora y la JP Buenos Aires, que antes del acto cantaban consignas de respaldo al modelo nacional y popular.

En el palco central, frente a la mirada de Scioli, estaba la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y un grupo de Madres y Abuelas invitadas especiales de Mariotto. Sorpresivamente, la primera dama bonaerense, Karina Rabolini, fue desplazada hacia la izquierda de la mirada de su esposo, saliendo de la costumbre habitual en el recinto de Diputados, en donde se llevó a cabo la ceremonia.

Arriba, en los palcos superiores se concentraron los jóvenes camporistas y de la juventud peronista. Con banderas y remeras, sobresalieron ante la ausencia de los colores naranja que distinguen a los sciolistas. La convivencia de los espacios gracias a la organización en manos del Senado rindió sus frutos sin ningún inconveniente en todo el acto.

En su discurso, Scioli reclamó a Macri “que se haga cargo de la aplicación de la Ley de Basura Cero y la implementación en su territorio de nuevas tecnologías en el tratamiento de los residuos que vuelcan diariamente en la provincia”. Así, contragolpeó al jefe de Gobierno porteño, que días atrás volvió a quejarse de la utilidad de los servicios locales de parte de los bonaerenses.

En llamativas hojas amarillas, el discurso de Scioli repasó su gestión y repitió el paquete de leyes que enviará a la Legislatura, que ya había anunciado en su reasunción. Con un dejo de tristeza, el gobernador recordó que ésta era la primera apertura de sesiones de su último mandato como gobernador, debido a que en Buenos Aires existe un impedimento legal de tener tres gestiones continuadas. De cerca lo observaban sus principales colaboradores: Alberto Pérez, Alejandro Arlía, Gustavo Arrieta y Ricardo Casal, entre otros ministros y secretarios de su gestión.

Con media hora de anticipación, llegó el obispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, que estuvo en primera fila aunque no fue nombrado por Scioli como era costumbre. Allí estuvo también el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, y el ex gobernador Felipe Solá. Desde el palco lo seguía el ultrakirchnerista Carlos Kunkel, quien a su llegada desplazó a segunda fila al también diputado nacional Francisco de Narváez.

Entre los intendentes presentes estaban el platense Pablo Bruera, el matancero Fernando Espinoza y el varelense Julio Pereyra.

La Asamblea Legislativa se inició a las 18.14, pero Scioli comenzó su mensaje a las 18.33. Once minutos después de las 19 cerraba su discurso. No pasó desapercibido un reclamo especial: “Pedimos el esfuerzo y colaboración a los gremios para asegurar el normal funcionamiento del ciclo lectivo. A la educación la sostenemos entre todos”, fue el mensaje de conciliación hacia los docentes que paralizaron el inicio de las clases en todo territorio provincial.

Foros de discusión para proyectos conflictivos

Scioli y Mariotto firmaron la paz de manera institucional. Si bien el gobernador defendió su política de seguridad, le concedió a su vice como un mérito la discusión en foros de los proyectos conflictivos, como promete ser la Policía Municipal.

“No se van a tratar más los temas sobre tabla en esta Legislatura”, aclaró el vicegobernador ante los micrófonos en el pasillo de la Cámara de Diputados, minutos después del discurso de Scioli. “Si el Ejecutivo nos envía los proyectos con esta antelación, tendremos la posibilidad de escucharnos entre nosotros y también escuchar a la sociedad”, afirmó. Como devolución de favores, el dirigente K destacó el discurso del gobernador e incluso, en un hecho casi inédito, valoró el trabajo en la política de seguridad.

Por su parte, el titular de Diputados, Horacio González, elogió el discurso brindado por el gobernador, y anticipó que “se viene un arduo año de trabajo”. “Continuaremos con nuestro espíritu de apertura, para agotar todas las instancias de diálogo tanto con las fuerzas políticas como con la sociedad en su conjunto”, para la sanción de leyes estructurales.

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