La reunión entre Cristina Fernández de Kirchner y Daniel Scioli, resolvió algunos de los dilemas que permanecían abiertos aún dentro del oficialismo de cara a la confirmación del nuevo gabinete provincial, aunque dejó abierta otras encrucijadas.
Una reunión que se precipitó después del encuentro entre Cristina Kirchner y Daniel Scioli con los industriales, alentó alguna duda acerca del desembarco del bahiense Cristian Breitenstein al lugar que dejará vacante Martín Ferré. Es que de la reunión participó el titular de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires, Osvaldo Rial, otro anotado -desde algún sector- como potencial candidato a sentarse al frente de esa cartera.
En Bahía Blanca ya se dispuso un operativo para ‘amortiguar’ el impacto que, se sabe, deberá afrontar el alcalde reelecto. Sucede que Breitenstein, fue uno de los principales opositores a la figura del candidato testimonial a la que echó mano -finalmente con resultado nefasto- el oficialismo en 2009. De mudarse a La Plata, el bahiense quedaría expuesto, dicen, ante esa posición que, al fin y al cabo, le permitieron permanecer en el cargo.
En ese sentido, según pudo reconstruir INFOCIELO, en Bahía Blanca se puso en práctica por estas horas una estrategia de difusión acerca de las ‘virtudes’ de la asunción de Breitenstein en el Ejecutivo: con él allá, se impulsaría la ejecución de algunas cuestiones íntimamente ligadas con el área, con beneficios directos en Bahía Blanca: la proyección del Puerto y la inversión en YPF están entre ellos. Además, según trascendió, la estrategia oficial incluiría un viaje del mandatario provincial para reclamarlo en su propio distrito.
El pago de un costo político para Breitenstein sería inevitable, aseguran. Ero al menos amortiguaría algo el malestar el desembarco de Daniel Scioli para ‘reclamarlo’ en su propio distrito. En su lugar, quedaría un absoluto desconocido para la política local, Gustavo Bevilaqcua.
La designación de él para encabezar la lista de candidatos a concejales de su lista, un hombre estrechamente relacionado con el mandatario actual, presume un acuerdo previo a las elecciones con el mandatario bonaerense. De ahí que el bahiense habría resuelto impulsar a un perfecto desconocido en su propio distrito para ese lugar, que le garantizaría, sin embargo –como ninguno- máxima lealtad casi de delegado electoral.
También hubo, según trascendió, permiso para que Cristina Álvarez Rodríguez permaneciera en el Ejecutivo provincial, aunque mudando su despacho al ministerio de Gobierno, lugar que –se sabe- dejará vacante Eduardo Camaño, que hoy se despidió formalmente de su cargo. No dijo, sin embargo, el lugar en que lo podría encontrar el próximo mandato.
El caso Cristina era, se dijo, clave en términos de la aceptación presidencial: la mandataria nacioanl fue, al fin y al cabo, quién la eligió para respetar el cupo femenino, y su continuidad en La Plata dependía, en consecuencia, del guiño de la Rosada. Lo tuvo hoy, y –consecuentemente- seguirá formando parte del gabinete sciolista a partir del 10 de diciembre próximo.
Hermética, la reunión entre la Jefa de Estado y el Gobernador bonaerense no abordó la integración plena del gabinete provincial. Sólo se habló sobre aquellos lugares sensibles. Uno, el mencionado más arriba. El otro: Seguridad.
Según este portal, el actual Ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, permanecerá en el cargo, a partir del 10 de diciembre. Se anticipaba, sólo que en la Plata persistían, aún, los temores sobre el filtro presidencial, después de los duros cuestionamientos que Casal había recibido particularmente de los sectores referenciados en el kirchnerismo puro. Y duro. Agregado, el acuerdo de hoy terminó coronando el desembarco de “un civil” en reemplazo de la actual conducción uniformada, de la principal fuerza de seguridad de rango provincial.
Aunque no se habló sobre el nombre del reemplazante, trascendió, la figura del mencionado Emiliano Baloira quedó envuelta en una fuerte polémica en las últimas horas. El actual director Provincial de Seguridad Vial, es el elegido por un sector del sciolismo, justamente aquel para el cuál reporta en su cargo actual, para desembarcar con el rótulo de ‘civil’ en el mando de la fuerza policial.
Pero otro sector del gobierno ningunea esa posibilidad. Desde esa trinchera, le bajan el precio al funcionario de Jefatura de Gabinete: “Salieron a vender el anuncio ‘multas por internet’ para posicionarlo públicamente”, remarcan.








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