Cómo reaccionan Dilma y Piñera, ante desastre naturales, en Brasil y Chile respectivamente. Cómo lo hace el gobernador de Chubut. Scioli armó su campaña mediática una vez más, en un claro despilfarro y abuso de la tolerancia ciudadana.
Scioli, instalado en su despacho del piso 12° del Hotel Hermitage (como lo señala el diario La Capital) se dedica al futbol sala y a las movidas con evidentes objetivos políticos, que apuntan a la interna de su propio partido.
Tiene su provincia desfinanciada. Y ha emitido algunas señales de reacción frente al acoso kirchnerista. Mientras tanto (como lo indica la política marketinera) se mueve en la ciudad más convocante del país en enero: nuestra Mar del Plata.
¿Esas comisarías móviles no harían falta en otros lugares? Si. Pero se necesita alta exposición, para vender imagen a la opinión pública. Que se vean donde hay mayor densidad de turistas. Y tal mal no le fue si se analizan los últimos resultados electorales. Hasta da la presunción que convocó a Macri a la parodia del futbol, para que le haga “la gamba” en su pelea con los K. Una invitación a la cual le faltaron todos los intendentes que le responden, pero prefirieron no arriesgarse a una furiosa reacción de la Casa Rosada.
Ahora todo el oeste y sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, sufrelos rigores de una sequía como no se ve en los últimos 50 años. Pérdidas de cultivos y ganadería, irrecuperables. Pero viva “La ñata”, las camisetas naranjas y el circo del verano. Ahora vendrán los recitales gratuitos y la presencia de Los Wachiturros, mientras celebra su cumpleaños en el hotel de Florencio Aldrey Iglesias.
Algo más sobres su responsabilidad como gobernante. ¿Qué pasa con sus cólicos? ¿También está mal diagnosticado? ¿Los médicos le desaconsejaron practicar deportes e igual lo hizo, obligado por los ataques K?
Da toda la impresión, que hemos entrado en otra etapa de la sintonía fina. Scioli parece haber pasado de ser un manso gato siamés a un elefante en un bazar. Salvo que el enfrentamiento político alcance niveles insospechados.

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