La instalación permitirá controlar el caudal y evitar anegamientos. Hacía 17 años que estaba prometida. Ayer se realizó una visita de apertura junto a funcionarios del gobierno bonaerense.
“No me gusta el abandono, me gusta el progreso; no comentar los problemas sino solucionarlos”, recalcó el hombre que renovará su mandato en diciembre junto a Gabriel Mariotto. Horas antes de acompañar a la presidenta Cristina Fernández en su visita a Lanús, el mandatario relevó el flamante sistema. También lo hicieron a la ministra de Infraestructura bonaerense, Cristina Álvarez Rodríguez, y su par de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal.
La mejora permitiría regular el caudal de agua del Unamuno para evitar anegamientos en la zona y favorecer al saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo. En particular, se ocupará de hacer circular a los excedentes pluviales y los que se producen por las sudestadas. “Todas estas obras hacen al cuidado de la salud desde la prevención”, remarcó el gobernador, también en referencia al cierre de basurales en el distrito. Además, destacó el trabajo que realiza el secretario de Medio Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, y se mencionó como “parte de un gran equipo de trabajo” que trata de rescatar el sistema hídrico que baña a la Ciudad de Buenos Aires y a once municipios del Conurbano.
Participaron en la visita el director Ejecutivo del Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable (OPDS), José Molina; el presidente del Servicio bonaerense de Agua Potable y Saneamiento Rural (Spar), Juan María Viñales; y el subsecretario de Obras Públicas del organigrama de Scioli, Martín Repetto.
La licitación de la estación de bombeo fue hecha a fines de 2009. Con un costo de poco más de 36 millones de pesos, la obra tenía un plazo de ejecución de 540 días para dar una respuesta a los vecinos del Unamuno, ubicado al norte del Camino Negro y que vuelca sus aguas en el Matanza-Riachuelo, aguas abajo del Puente la Noria.









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