Scioli estudia salida institucional a la "pulseada" por fondos con la Rosada

Expuesta como quedó la Provincia por la decisión del Gobernador de reprogramar el aguinaldo en comodísimas cuotas, una medida inédita que exacerbó a los gremios que amenazan ahora con una rebelión de estatales; el sciolismo estudia alternativas para devolver gentilezas a la Nación.
Ante los gremios, el Ejecutivo blanqueó hoy la posición que calló en público: que las cuentas no cierran por culpa de la Casa Rosada. “Mandaron menos de la mitad de lo que necesitábamos”, dicen.

En La Juan Domingo; la agrupación eminentemente sciolista que parió la interna del oficialismo en Legislatura, estudiaban impulsar un proyecto para poner blanco sobre negro en la discusión. La idea, trascendió, es elaborar un proyecto reclamando avanzar en la reforma de la ley que fija los montos coparticipables. Fórmula de chicana estilo mariottista: arrinconarlos con proyectos que resultan "políticamente incorrectos" esquivar, pero que -saben sus impulsores- dañan, y mandan mensajes.

Sustentos, le sobran: no sólo se trata de un mandato constitucional trunco. Tiene, además, un compromiso público asumido en vida por parte del ex presidente muerto.

En efecto, hace poco menos de cuatro años atrás, Néstor Kirchner aseguró, en La Plata, que su esposa –ya presidenta- “está de acuerdo” con que la Provincia de Buenos Aires recupere los puntos cedidos en concepto de Coparticipación. “Hay que hacer una nueva Ley de Coparticipación Federal, porque en los 80 lamentablemente se le sacaron 6 puntos a la Provincia de Buenos Aires”, aseguró el ex presidente.

Ese sólo argumento, más allá del que repara en una cuestión de estricta justicia fiscal, piensan en el sciolismo, dejará embretados a los kirchneristas. ¿Cómo harían para rechazar en la Legislatura provincial un proyecto que, institucional, reclame a sus pares nacionales avanzar en ese cambio después que el propio Néstor Kirchner dijo que la –todavía- presidenta “está de acuerdo” con ese planteo?

Las posibilidades que circularon hoy en la Provincia son dos: podría haber una respuesta “institucional” por parte del sciolismo con un proyecto elaborado por los propios en la Legislatura provincial reclamando a sus pares nacionales “cumplir” con el mandato constitucional, que –alguna vez- “defendió el mismísimo Néstor Kirchner” o, directamente, fogonear una iniciativa para presentarla en la Nación. En el razonamiento sciolista, los K, que abundan en la Legislatura provincial, quedarían expuestos justamente por aquella promesa kirchnerista -además de por su condición de representantes bonaerenses- para apoyarla.

Desde el Ejecutivo nadie confirmó nada, pero la versión se completaba con la posibilidad de que haya un anuncio que deje en claro la decisión política del Gobernador de avanzar, institucionalmente, en el reclamo por la Coparticipación Federal. Aseguran que el propio Jefe de Gabinete, Alberto Pérez o el ex vocero del mandatario provincial ahora al frente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, podrían respaldar públicamente la iniciativa.

En la mesa en la que el sciolismo estudiaba alternativas para reaccionar se coló una un poco más osada aún: flaco como está de representación en el Congreso Nacional, donde se discute cualquier reforma a la Ley de Coparticipación, alguno especuló con que la actual Ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez –electa diputada en uso de licencia- asuma su banca en el Congreso Nacional para ser ella la abanderada del reclamo institucional de la Provincia en la sede natural del debate. Al fin y al cabo, alguna vez fue la que hizo punta en la primer gran reacción contra Gabriel Mariotto, al acusarlo públicamente de ponerle “palos en la rueda” al Gobernador.

Por sobre el escueto comunicado oficial del Ministerio de Economía, el Ejecutivo evitó hoy cualquier tipo de explicaciones a los trabajadores de la Provincia, pese a la inédita decisión. La idea es direccionar la sensación de culpa, por estas horas con foco en la administración provincial, en la Casa Rosada. El reclamo institucional para reformar la coparticipación podría ser una alternativa.

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