El eseverrismo asistirá a Los Toldos, al lanzamiento de La Juan Domingo, la estructura del sciolismo y los damnificados de la interna. La visita de Scioli y el acto vindicativo en el Enlace.
Ahora, y como parte de esta pelea interna, la otra parte, el eseverrismo, con un protagonismo difuso del Municipio, aunque fácilmente deducible desde el análisis político, se está preparando una respuesta o reacción contra el desplante inocentemente liderado por el intendente de Azul, José Inza. Ese acto, bajo condiciones institucionales y políticas normales, le hubiese correspondido a Olavarría, pero hay mucho mar de fondo en el espacio K.
Como lo indica la Física, a toda acción le corresponde una reacción contraria, y eso fue lo que se terminó concretando. El acto vindicativo está programado para el 12 de mayo y se prevé un acto no sólo político, sino también cultural y comunitario.
La otra reacción es la de La Juan Domingo y todo lo que podría significar para el futuro, fundamentalmente para las elecciones legislativas de 2013 y para la sucesión de Cristina. Nació como una respuesta interna al avance mariottista en el Senado bonaerense y aspira a ser la instancia organizativa del sciolismo-massismo, y la base de lanzamiento de ambas candidaturas, una para la Nación y la otra para la Provincia. José Eseverri enviará mañana a los suyos a Los Toldos, en donde La Juan Domingo comenzará a caminar sobre las asperezas de lo territorial.
Eseverri y La Juan Domingo
La visita de Scioli estuvo programada desde hace tiempo y el Gobernador había planteado la posibilidad de venir para la cena del centenario del Club Estudiantes o estar en la entrega de premios de la Vuelta al Municipio. Se definió por lo segundo, pero en el evento, si bien es muy importante, la cuestión política cobra un nivel de relevancia increíble.
Es que ante el avance de los ultra-K, José Eseverri ya palpó hasta donde están dispuestos. Los ve ocupando espacios en todos los niveles y piensan continuar avanzando. En el Senado bonaerense, el sciolismo decidió ponerle coto y creó La Juan Domingo, cuyo lanzamiento está previsto para el sábado 5 de mayo en Los Toldos y adonde el Intendente enviará a varios dirigentes de su espacio, entre ellos concejales e integrantes de la Agrupación Néstor Kirchner.
La jugada de Eseverri es muy fuerte y va en consonancia con las movidas que se están produciendo en varios distritos bonaerenses, fundamentalmente del Conurbano.
El sciolismo, que aglutina a todos aquellos que se sienten desplazados o sospechados ideológicamente por el ala más dura del Frente para la Victoria de ser "liberales", "conservadores", "pro Clarín" u cosas por el estilo, quiere dejar de ser ese espacio nebuloso y de contornos indefinidos para transformarse en una verdadera línea interna de donde se pueda traccionar la candidatura de Daniel Scioli para la Presidencia de la Nación y eventualmente la de Sergio Massa para la Provincia. Y de paso, la dirigencia sciolista, a la vez que construye una estructura, -o por eso mismo- presiona al Gobernador para que acelere los tiempos y se decida a cumplir un rol protagónico en la política nacional.
Marcar la cancha
Existía la posibilidad, pero no estaba confirmado que Scioli podía venir para la Vuelta al Municipio. Por eso no fue anunciado con la suficiente antelación. Pero Scioli vino, y con su presencia le dio una jerarquía especial al evento. Institucionalmente era el mismo Gobernador quien se llegaba hasta Olavarría y producía algunos gestos importantes desde lo político.
Ese día, el Intendente lo fue a buscar al Aeropuerto y lo llevó hasta la misma portada del club Estudiantes, desde donde se largaba la competencia, adonde se llegaba y se hacía la entrega de premios.
Se bajaron de la combi y caminaron los 120 metros que los separaba del palco. La gente comenzó a rodearlos, y los fue acompañando mientras se fotografiaban con el Gobernador. Luego se entregaron los premios, 100 kits educativos par la Escuela Nº 60 y equipamientos varios para el Hospital Municipal "Dr. Héctor Cura". También lo llevaron a conocer el Museo de Ciencias en el Parque La Máxima, Scioli quedó impactado por la obra, hicieron una plantación simbólica de árboles, también tomó la pala, y luego se fue.
Seguramente ambos hablaron de política y lo más probable es que la interna provincial estuvo presente como también La Juan Domingo, la estructura con la que el Gobernador y su gente le irán marcando la cancha al mariottismo y a La Cámpora.
Alguien dijo "en la Provincia la pelea está al rojo vivo", pero en algunos distritos, como Bahía Blanca, el mariottismo está dispuesto a desalojar todo lo que esté pintado de naranja. El intendente actual, Gustavo Bevilacqua, un hombre muy cercano al vicepresidente Amado Boudou, ha puesto en marcha su maquinaria antinaranja-sciolista y busca desalojar todo lo que tenga olor a Breitenstein, el ex intendente bahiense y ahora ministro de la Producción bonaerense.
Los Toldos y la respuesta
La gente de José Eseverri también irá a Los Toldos al lanzamiento de La Juan Domingo. Y no son ni dos ni tres representantes, sino que son varios los que piensan estar mañana donde nació Evita, aunque la agrupación sciolista llevará el nombre de su esposo.
Casi seguro que van a ir Julio Frías, presidente del bloque oficialista, y dos o tres concejales más -tal vez la presidenta del HCD, Carolina Szelagowski-, y algunos miembros de la Agrupación Néstor Kirchner. Aunque la estructura nació en el ámbito legislativo, apunta a ser en al Provincia la herramienta organizativa del sciolismo y con la que el sector político desembarcaría en los distritos y en las secciones electorales. Porque una cosa es el sciolismo sin contornos y sin estructura, y otra es la de una línea con un lugar de pertenencia.
Nadie duda que el espacio K se encuentra en un estado de beligerancia permanente y que, de no surgir una oposición relativamente fuerte que los ayude a cohesionarse, la perspectiva de una hemorragia interna es inminente.
Tal como pasa en Olavarría, el mayor enfrentamiento político se está dando entre grupos internos del espacio K, con el riesgo de que si no crece algo afuera, se terminarán fagocitando entre ellos. Algo parecido debe estar pasando en otros distritos y en el seno mismo del gobierno provincial.
La Juan Domingo surgió como reacción frente al avance del mariottismo en la Legislatura, pero también representa la respuesta al menos política a un proyecto que baja de la Casa Rosada a través del denominado "cristinismo", que paradójicamente terminó estructurando lo que quería desarmar.








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