Scioli dice que quiere llevarse “en mejores términos” con Mariotto

No niega desencuentros. Una vez más elogió a Cristina Fernández de Kirchner y restó dramatismo a su reunión con Hugo Moyano en La Ñata.

El Gobernador bonaerense, Daniel Scioli, señaló que pondrá “lo mejor” de sí para que la relación con su segundo en el Poder Ejecutivo, Gabriel Mariotto, “transcurra en los mejores términos posibles por el bien de la Provincia” luego de las idas y venidas constantes de estos meses. “Cuando tuve un desencuentro con Néstor Kirchner me senté con él y aclaré las cosas y después mi relación llegó a dónde llegó”, ejemplificó.

El mismo tono adoptó al referirse a su relación con la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, con quien existen rispideces notorias: antes que Nación girara los fondos a la Provincia de Buenos Aires, la Primera Mandataria había instado a Scioli a gestionar y administrar adecuadamente los recursos de su distrito. El ex Vicepresidente olvida por un instante eso y, por el contrario, asegura que mantiene “una relación de gran responsabilidad” con ella.

“No tenía dudas de que la Nación iba a asistir a la Provincia para pagar los aguinaldos de los trabajadores públicos”, comentó.

Por otra parte, el Gobernador provincial volvió a minimizar el partido de fútbol jugado en Villa La Ñata a principios de junio, entre su equipo y el apadrinado por Hugo y Pablo Moyano, del gremio de camioneros, con la presencia de ambos en la quinta de Tigre. “Fue sólo deporte”, insistió la máxima autoridad bonaerense sobre la foto que lo mostró junto al líder gremial.

Más tranquilo, Daniel Scioli optó por su estilo más característico: lo componedor y armonioso, a veces insípido. “Si hay algo que este proyecto defiende es el trabajo”, contestó al ser consultado por las críticas del moyanismo al Gobierno nacional.

Para el Gobernador, sin dudas, los últimos tres meses tuvieron un vértigo como pocas veces en sus casi cinco años de gestión en la Provincia. Así, mayo estuvo signado por el tratamiento fallido de la reforma fiscal, que sólo llegó a buen puerto hacia fines de mes: para destrabar el rechazo opositor y obedeciendo a las presiones de la Casa Rosada, Daniel Scioli firmó un decreto aplicando el revalúo agropecuario y asumiendo el costo político de enfrentarse a las patronales del campo, al pie del cañón como en 2008; como recompensa el ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, se comprometió a girar 2.800 millones de pesos en junio, para liquidar el aguinaldo normalmente.

Durante ese mes no sólo legó el pacto con Moyano sino además los bloqueos de los camioneros y días más tarde el paro general con movilización a Plaza de Mayo, encendiendo teorías conspirativas en Olivos. Eso desató la ira en Balcarce 50 y sólo enviaron 1.000 millones a fines de junio, en rigor sin ninguna obligación legal de transferir más. Julio acarreó las críticas del kirchnerismo, los retos por cadena nacional y por supuesto los paros y marchas de la administración pública. Hasta hace cinco días, claro.

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