Scioli, después del fútbol: apunta a De Narváez y observa los pasos K

Por Eduardo Aulicino

Como cualquiera, Daniel Scioli se desconecta de sus actividades para ver a la Selección. Como muchos, mira al menos retazos de otros partidos y seguramente recurre a un fixture impreso para especular sobre las llaves y los cruces posibles en el camino de la ilusión del Mundial.

Pero el fixture, con sello de campaña propia, lo devuelve de inmediato a la realidad política: bajo la inscripción “South Africa 2010” puede leerse “Scioli 2011” . Ese, asegura, es su objetivo: seguir al frente de la Provincia. Falta mucho tiempo y la política puede dar sorpresas. Por eso, entre otras razones, observa los movimientos de Francisco de Narváez, considerado el seguro y principal competidor, y no descuida los pasos de Néstor Kirchner, concentrado en la disputa presidencial y en el armado de la fórmula para el año que viene.

Scioli coincide en un punto con Kirchner: reclama a los peronistas desalineados que resuelvan la pelea en la interna del PJ . “No van a ir por adentro porque tienen miedo de perder” , desafían desde las filas del gobernador. En la otra vereda habita gente de cuero duro.

“No nos van a correr con chicanas” , responden. Eduardo Duhalde, Felipe Solá y De Narváez tienen criterios diferentes -ir por afuera, reclamar reglas de juego claras-, pero también coinciden en un punto: se han mostrado juntos, para dar por abierto un camino a posibles pases, y se han tomado tiempo para analizar estrategias y candidaturas .

El gobernador, al igual que los disidentes del PJ, miran y repasan encuestas. En La Plata, aseguran que sin dudas el rival de peso será De Narváez. Afirman que después de la elección del año pasado, el diputado había quedado muy por encima del jefe provincial. Los números, dicen, se han invertido: “Las últimas encuestas le dan tres puntos por arriba a Daniel” .

Allegados a De Narváez afirman que nunca existió una distancia abismal. Recuerdan que hace un año su triunfo fue por apenas dos puntos y sostienen que la ventaja se mantiene en el mismo nivel, es decir, dos o tres puntos a favor . En cualquier caso, unos y otros habla de diferencias mínimas, consideradas dentro del margen de error razonable en cualquier encuesta.

Frente a ese panorama, Scioli busca reafirmarse en la gestión . En esa línea, resolvió el último cambio de gabinete, con la intención de dar señales en el árido terreno de la seguridad. Y con la misma lógica, mantiene el armado de la agenda con visitas diarias a diferentes distritos, lo cual tiene también un sentido interno. El gobernador nunca ha contado con una estructura propia y extendida en el PJ. Su juego está atado sobre todo a la imagen, traducida en posibilidades electorales propias y de sus aliados .

No descuida ninguna de las dos dimensiones y, un dato político en sí mismo , tres de sus principales hombres trabajan de manera directa con los intendentes: Alberto Pérez, jefe de Gabinete; Eduardo Camaño, ministro de Gobierno, y Javier Mouriño, secretario general de la Gobernación.

El gobernador, claro, no puede desentenderse de lo que ocurra en la escala nacional . La única señal contundente que llega por ahora desde Olivos es la decisión de Kirchner de competir por la Presidencia. Eso podría dejar atrás las especulaciones que colocaban a Scioli como posible candidato, con bendición K, en caso de que la pareja presidencial se tachara de la lista. Parece difícil ahora que el ex presidente se pueda bajar de la fórmula. ¿Queda despejado el panorama? No mucho, porque el punto pasó a ser quién integra la dupla naciona l. Kirchner dejó abierto el juego sobre el lugar del vice como un modo de reafirmar que lo único que no está en discusión es su proyecto . Y son varios los nombres que se dejan circular en la interna: el chaqueño Capitanich, el tucumano Alperovich, el sanjuanino Gioja, Scioli quiere fulminar a cualquiera que intente anotarlo en aquella calesita . Pero recuerda el modo en que se desayunó con la candidatura a diputado, hace un año. Sabe que recién después del Mundial empezarán a perfilarse las definiciones y que es cuestión, en primer lugar, de manejar los tiempos: el cliché deportivo indica que no se tratará de fútbol, sino de una larga carrera de resistencia .

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