Scioli busca oxigenar su gabinete y es un hecho salida de Gvirtz

Funcionarios sciolistas desembarcaron en Educación y esta medianoche la ministra kirchnerista habría presentado la renuncia. Eduardo Camaño vuelve a tomar protagonismo.
En la gestión bonaerense de Daniel Scioli comienza una nueva etapa. El gobernador reacomodará su gabinete para encarar un fuerte ajuste en la Provincia y hacer frente a los ataques del kirchnerismo. Para ese objetivo cuenta con dos movimientos clave: reemplazar a la directora general de Cultura y Educación y rejerarquizar la función del actual secretario de Coordinación Institucional, Eduardo Camaño.

Luego de que la Provincia anunciara un plan para bajar el ausentismo y la eliminación de subsidios a los colegios privados (ver página 3), la kirchnerista Silvina Gvirtz habría presentado esta medianoche la renuncia, según aseguró ayer una fuente de Gobernación consultada por Hoy. El reemplazante sería el actual secretario general de la Gobernación, Luciano Di Gresia, según la misma fuente, aunque otros voceros sciolistas ubican a Di Gresia en un nuevo organismo ad hoc encargado de supervisar el ajuste en las distintas áreas de la Provincia. En lo que coinciden los informantes es en que la Secretaría General quedará para Camaño.

Ambas decisiones son antipáticas para el kirchnerismo. Gvirtz responde directamente a la Casa Rosada, y desde que se acrecentó el hostigamiento a Scioli, estaba en una posición incómoda dentro del gabinete sciolista. La ahora extitular de Educación es hermana del productor de televisión preferido del kirchnerismo, Diego Gvirtz, creador de programas ultraoficialistas como 6,7,8 y Duro de domar.

En su gestión al frente de la cartera educativa, Gvirtz tuvo algunos actos sospechados, que fueron anticipados por Hoy, como el pago de más de 86 millones de pesos a la empresa Dienst Consulting para controlar licencias médicas de personal docente y de auxiliares, cuando la Provincia tiene una red de 77 hospitales públicos que podrían realizar esa tarea. Además, la titular de Educación habilitó, en tiempo récord, el pago de $ 18 millones para la construcción de pupitres que costaron $ 800 cada uno, mientras que la propia Dirección de Cultura y Educación tiene talleres propios para ese trabajo a costos muy inferiores.

Ahora, el sciolismo comenzó a intervenir en esa cartera a través del jefe de Gabinete, Alberto Pérez, que reservará un lugar en Educación para Walter Carbone, actual director general de Administración de la Jefatura de Gabinete. El martes, Pérez ya comenzó a avanzar sobre la cartera de Educación con un ajuste sobre las suplencias.

El presidente bonaerense

Históricamente, en la gestión de Scioli el jefe de Gabinete tuvo su contrapeso en la Secretaría General, que primero ocupó el hermano del gobernador, José “Pepe” Scioli. Sin embargo, con el paso de los años ese lugar fue ocupado por otros ministros bonaerenses. Ahora, en la administración sciolista buscarán reimpulsar la secretaría a través de la conducción de Camaño, a quien Scioli llama “presidente”, por los cuatro días que quedó al frente de la primera magistratura entre 2001 y 2002.

Camaño fue intendente de Quilmes y presidente de la Cámara de Diputados nacional. Es un peronista ortodoxo que estuvo muy ligado al duhaldismo y no comulga con los K. En 2007 apoyó la candidatura a presidente de Roberto Lavagna, en una alianza con el radicalismo en la que fue como candidato a diputado nacional. Dos años más tarde, Scioli lo convocó para ocupar el Ministerio de Gobierno, cuando lo volvió a separar de la Jefatura de Gabinete, donde Camaño tuvo la misión de articular la difícil relación de la Provincia con los intendentes. Desde ese momento, el “presidente” no se separó de la gestión bonaerense y es uno de los asesores más próximos al gobernador.

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