Está claro que poco conoce de la realidad de las rutas provinciales, ya que su traslado es permenentemente en avión o helicóptero, al igual que varios de sus funcionarios, pero es casi "una tomada de pelo" sugerir cuidado, en lugar de hacerse responsable de sus obligaciones incumplidas.
En la zona, los bahienses debemos padecer la el estado general de la Ruta 51, donde los pastos o yuyos son superiores en muchos tramos a la altura de vehículos y de los carteles de tránsito.
Es estado del pavimento en el trayecto Pringles y Bahía Blanca es realmente calamitoso. Tiempo atrás se cortó durante varios días la cuestionada carretera bonaerenses para reparar una alcantarilla en el kilómetro 720, pero el negligente arreglo realizado llevó a tener hoy una trampa mortal.
Lo mismo sucede en la rotonda de Fra Pal, donde, desde hace casi un año, las ondulaciones en el asfalto son realmente criminales, pero nadie se hace cargo, ni siquiera se dan una vueltita por el lugar para darle una solución precaria. En la subida del kilómetro 690 sucede algo similar.
No es menos cierto recordarle a este Gobernador que el tramo que conecta Saldungaray con Sierra de la Ventana, (desde el cementerio hasta el puente de ingreso) fue prometida por usted, pero los años pasaron y la concreción brilló por la ausencia.
Por eso los bonaerenses no merecemos ni estamos vamos a aceptar que se nos tome por idiotas, sugiriendo que manejemos con cuidado por las rutas, que el propio Daniel Scioli no repara, tal cual su obligación.

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