Scioli abrió el coloquio de IDEA, en otro gesto de independencia

Se trata de un encuentro empresarial crítico a las políticas kirchneristas. Igual, defendió el rumbo de la Argentina y descartó que la crisis internacional afecte seriamente al país
En las últimas entrevistas que dio en el marco de la campaña electoral, el gobernador Daniel Scioli reiteró que es parte del proyecto iniciado por Néstor Kirchner en 2003 y que lo acompaña desde ese entonces. Sin embargo, no duda en mostrar su independencia del estilo K. Ayer dio un nuevo ejemplo: dio el discurso en el 47° coloquio de IDEA, el encuentro anual que reúne a los principales empresarios del país y que durante años fue un foco de oposición al kirchnerismo.

De hecho, como viene ocurriendo en las últimas ediciones del coloquio realizado en Mar del Plata, no se prevé que ningún funcionario del Gobierno nacional participe del encuentro. Es que, más allá del acercamiento de la Unión Industrial Argentina (UIA), de la mano de José de Mendiguren, hay muchos empresarios disconformes con las políticas K, como las restricciones a las exportaciones.

Más allá de diferenciarse, Scioli defendió las políticas nacionales. “Después de muchísimo tiempo, desde hace ocho años a esta parte, la Argentina no anda más a los bandazos, con incertidumbre, de siempre volver a empezar, qué va a ocurrir. Acá no se improvisa, se planifica”, destacó.

A su vez, aprovechó su participación para darle un nuevo impulso al proyecto de regionalización. “La descentralización es hacer la Provincia más atractiva para los empresarios”, dijo Scioli, al tiempo que resaltó el trabajo realizado para hacer de la Provincia “un lugar más competitivo con la ley de Promoción Industrial, incentivos fiscales a las inversiones, formando recursos humanos, extendiendo infraestructura energética y vial”.

Minimizó la crisis

Como era de esperar, la crisis financiera mundial es uno de los temas principales de este encuentro. Incluso, más allá de Estados Unidos y Europa, los empresarios argentinos se focalizaron en las repercusiones que puede haber a partir de una baja de la actividad económica brasileña.

Scioli, en cambio, optó por minimizar las posibles consecuencias, al considerar que el sistema productivo de ambos países es “complementario”. “Estuve el otro día con el presidente de Volkswagen (Viktor Klima), que me contó que los modelos que se hacen en la Argentina no se hacen en Brasil, y por eso no se plantea una cuestión de competencia”, razonó el mandatario provincial, quien contradijo así a su rival en los comicios Francisco de Narváez (Udeso), quien remarcó que podría haber una “disminución del ritmo de crecimiento”.

Finalmente, Scioli pidió a los empresarios argentinos “apostar al país”, dado que hay “buenos pilares” en el modelo económico para enfrentar cualquier situación.

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