El ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo, que está siendo investigado por fraude, le propuso al Municipio instalar una planta de producción durante 2011 y construir medio millar de casas. El Estado local debía cederle 5 hectáreas a Meldorek SA, que terminó siendo de Schoklender. El plan se frustró
Nadie sospechaba entonces que poco después se iba a investigar un enorme negocio detrás de ese plan de las Madres de Plaza de Mayo. Actualmente hay una causa judicial que tiene como principal sospechoso a Sergio Schoklender, quien hasta hace poco estuvo estrechamente vinculado a Hebe de Bonafini.
El episodio ocurrió hace seis meses. El propio Schoklender se comunicó dos veces con el intendente y le propuso desembarcar en Río Cuarto con un combo tentador: no sólo se harían 500 casas en el marco del plan “Sueños Compartidos” que las Madres ya estaban desarrollando en varias ciudades del país; además, la empresa Meldorek construiría en la ciudad una de las cinco plantas que pensaba erigir durante 2011 en diferentes provincias. En esa planta iban a producirse 15 viviendas por día, 20 aulas móviles y 30 unidades sanitarias. Serían cientos de empleos.
Una de las condiciones que puso Schoklender fue que el gobierno de Río Cuarto debía cederle sin cargo a Meldorek un predio de cinco hectáreas en el que se erigiría la planta de construcción de viviendas.
Las casas propuestas por Meldorek eran construcciones que se armaban en la planta y, después, se trasladaban hasta el lote donde se instalaría la vivienda social. Según la carpeta que Schoklender envió al Municipio, son unidades antisísmicas, ecológicas y más durables.
En la primera página de la carpeta, está el símbolo de la Fundación Madres de Plaza de Mayo y una frase de Néstor Kirchner. En la segunda página, además aparece el logo de la Presidencia de la Nación y, en un ángulo, el nombre Meldorek.
En los últimos días, la Justicia decidió investigar a Schoklender y sus empresas y, fundamentalmente, está haciendo hincapié en Meldorek, que habría construido 4.800 viviendas desde 2003 con fondos nacionales por hasta 300 millones de pesos.
Schoklender, como apoderado de las Madres de Plaza de Mayo, contrataba la tecnología de Meldorek, una empresa que lo tenía como director. Es decir, habría estado de los dos lados del mostrador. Por eso, está siendo investigado por fraude contra la administración pública, lavado de dinero y probable asociación ilícita. Se sospecha que usó el dinero que el gobierno nacional les daba a las Madres para enriquecerse personalmente. La empresa de Schoklender posee una docena de autos de lujo, entre ellos una Ferrari, dos Audi y un BMW, además de un yate y una mansión de 19 habitaciones.
La investigación se generó cuando se hizo público que Hebe de Bonafini había echado a Schoklender de la agrupación por supuestas irregularidades.
Lo cierto es que, si hace seis meses las negociaciones hubieran avanzado, una de las fábricas de la discutida empresa estaría instalada en Río Cuarto y Jure tendría un dolor de cabeza político ¿Por qué no se concretaron las tratativas? El intendente estaba entusiasmado, principalmente, porque iba a construir 500 viviendas después de una década sin opciones para la clase media en la ciudad y, además, porque el plan tenía el sello de las Madres, lo cual implicaría un posible acercamiento con el gobierno nacional y la llegada de más fondos para obras.
Sin embargo, olfateó que había algo raro. Las Madres, en realidad, no aparecían en ninguna de las operaciones. El Municipio debía cederle un terreno de cinco hectáreas a una sociedad anónima, Meldorek, y todo el manejo era privado. Jure venía de una experiencia traumática con Innviron y lo pensó más de una vez; al final, desactivó todo y prefirió quedarse sin las viviendas.
En la carpeta y los planos que Meldorek envió al Municipio, aparecía el nombre de Schoklender: en una de las páginas en las que se describe el “innovador sistema de construcción”, se lee: “Registro de Propiedad Intelectual, Patente y certificado técnico, Dr. Sergio Schoklender”.
El ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo dijo que así hizo su fortuna, con las patentes que registró a partir de sistemas desarrollados por él. Sin embargo, hasta ahora no se ha descubierto una sola patente a su nombre. En cambio, sí se sabe que cobraba millones del Estado y que derivaba esos pagos a la principal contratista de las Madres, su propia empresa. Por muy poco, Río Cuarto y el gobierno le escaparon a los coletazos de ese escándalo nacional.
La Justicia federal ordenó allanamientos
El juez federal Norberto Oyarbide ordenó el allanamiento de la casa de Sergio Schoklender y otros tres domicilios vinculados al ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo, en el marco de la causa por presunto lavado de dinero y defraudación al Estado. Los procedimientos tuvieron lugar en la casa de Schoklender, en la calle Guevara del barrio porteño de Chacarita, y en la sede de la empresa Meldorek, dedicada a la construcción de viviendas sociales, ubicada en Álvarez Thomas 198.
También hubo allanamientos en otros dos domicilios relacionados a Sergio Schoklender, donde se secuestraron documentos importantes para la causa.
Oyarbide hizo lugar al pedido del fiscal federal Jorge Di Lello, y ordenó la realización de los allanamientos en inmuebles vinculados con las empresas relacionadas con las actividades del ex apoderado de la Fundación Madres.
En su dictamen, Di Lello además pidió investigar al otro Schoklender, Pablo, quien sigue vinculado a la Fundación, junto a a otras siete personas, como integrantes de una asociación ilícita, y también requirió la prohibición para salir del país para ambos hermanos. Y dejó en claro que la presunta defraudación no sólo tuvo como víctima al Estado, sino también a la Fundación de las Madres, la cual tiene una "importante y trascendente organización que tiene una trayectoria mundial en la defensa de los derechos humanos"





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