SCHIAVI ROMPIÓ EL SILENCIO

El ex secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, habló este miércoles luego de haber quedado imputado en la causa por las irregularidades en la supervisión de la SUBE. El ex funcionario K negó tener responsabilidades en el accidente y dijo estar arrepentido de sus palabras ese día. Además, sostuvo que no tiene miedo de ir preso.
Durante una entrevista en el canal de noticias C5N, la primera luego de su alejamiento del Gobierno nacional, el ex secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, dijo no tener miedo de ir preso en ninguna de las dos causas en las que está involucrado, luego de haber quedado imputado en la causa por las irregularidades en la supervisión de la SUBE ni por la tragedia de Once.

"Comienzan a aparecer una serie de notas que denotan un conflicto entre privados. Este consultor inglés [por Chandler, ex jefe del control de la SUBE] plantea que fue estafado por sus socios, que nunca había venido a la Argentina, que no firmó el contrato. Aparecen también dos empleados que nunca trabajaron para la empresa", sostuvo el ex funcionario.

En la parte más encendida de su participación, Schiavi mostró un documento firmado por Chandler en el que aparecen Marcela Ashley y Steve Beer, los empleados fantasmas, como contratados por la supervisión.

"El conflicto es por dos personas contratadas. Pero yo tengo estos documentos firmados por este señor [Chandler]. Estos [en referencia a Beer y Ashley] son sus asistentes en Londres. ¿O esta gente miente? Dice que no vino a la Argentina, pero acá tengo sus pasajes", sostuvo, mientras movía los papeles entre sus manos.

Tal como lo había hecho en su única intervención pública hasta el momento, Schiavi intentó vincular al gobierno británico con la elección de Chandler y justificó su elección por su experiencia en la Oyster card, la tarjeta que se utiliza en Londres. "Tengo una carta del mayor de Londres que lo presenta. También tengo una carta de la embajadora en la Argentina que me felicita por haberlo contratado", alegó.

El ex funcionario justificó la contratación de 65 millones de pesos para controlar la SUBE y, aunque no lo mencionó, le respondió al ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, que decidió suspender el contrato y dejó el trabajo en manos del equipo de sistemas de esa dependencia, el mismo que desarrolló los nuevos DNI.

"No teníamos estructura de control. En 2009, el DNI lo hacía la policía, estaba este crédito del BM hecho a medida, con sus propios pliegos". Y volvió a cargar contra el organismo: "A mí me pasaron a último momento para que firme. Se siguió un protocolo; no sólo revisó la Auditoría General de la Nación, sino que sino también lo auditó el BM. Por ser un contrato plurianual pasó 14 veces por su directorio".

Pese a la diferencia de 10 millones de pesos con respecto a otra de las ofertas, Schiavi ratificó que la Secretaría de Transporte eligió la oferta "más conveniente" para controlar la SUBE. El contrato, que se firmó en marzo de 2011, fue suspendido por el Gobierno hace tres semanas. Randazzo reconoció que detectó "anomalías" en la supervisión.

"No tengo miedo de ir preso, pero cuando uno empieza un proceso judicial nunca se sabe. Lo de la SUBE me parece que no es una cosa que tenga mucho que ver, porque no soy firmante del contrato", dijo. Sin embargo, su firma autorizó la contratación del consorcio integrado por Global Infrastructure, IRV, Iatasa y González Fischer y Asociados.

A cinco meses de haber dejado el cargo, Schiavi reconoció que tuvo que dejar Transporte por un problema de salud desatado a raíz del accidente en la estación Once. "Es un tema muy difícil de procesar para mí y para mi familia", dijo respecto a la tragedia de febrero en la que murieron 52 personas.

En tanto, recordó la conferencia de prensa posterior al hecho, en la que dijo que si el choque hubiera sido un feriado "hubiera sido una cosa mucho menor". "Yo a lo largo de mi vida me preparé para ejercer la función pública pero nunca me preparé para transmitir una tragedia de este tipo, quizás hice declaraciones poco felices, lo que preví es no esconderme", señaló.

Respecto a su situación frente a la causa judicial en la que está imputado, manifestó: "Es una causa muy compleja, por eso hablar antes del fallo no es bueno. No voy a hablar de lo que creo que ocurrió ese día".

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