Schiaretti presentó el polémico proyecto de ley de educación

Los alumnos retoman las protestas. Para el gobernador, los padres que los apoyan son “pro oligarcas”.El plan, obligatorio, prevé 14 años de estudios
El go­bier­no pro­vin­cial pre­sen­tó ayer el pro­yec­to de la nue­va ley de edu­ca­ción que fue en­via­do a Le­gis­la­tu­ra. “El go­bier­no pien­sa en to­dos y por eso tra­ba­jó en es­te pro­yec­to en bus­ca de in­cluir a to­dos”, di­jo el mi­nis­tro Wal­ter Gra­ho­vac.

El fun­cio­na­rio tam­bién to­có los pun­tos más con­tro­ver­ti­dos de la ley ex­pli­can­do ca­da uno de ellos. Con res­pec­to a la dis­cu­sión so­bre la in­cur­sión de re­li­gión en la cu­rrí­cu­la, acla­ró que “es una ma­te­ria op­cio­nal que se va a cur­sar de ma­ne­ra ex­tra­cu­rri­cu­lar”.

Tam­bién ex­pli­có que “aho­ra se­rán 14 años los que de­be­rán cur­sar­se de ma­ne­ra obli­ga­to­ria” y aña­dió que los gra­dos de 4º, 5º y 6º pa­sa­rán a te­ner seis ho­ras más de cla­ses en la se­ma­na pa­ra más ma­te­rias y se vuel­ve a la mo­da­li­dad téc­ni­ca, ar­tís­ti­ca y ru­ral. En cuan­to a otro de los pun­tos po­lé­mi­cos co­mo son las pa­san­tías, se­ña­ló que “lo que se ha plan­tea­do en el pro­yec­to son prác­ti­cas edu­ca­ti­vas", que no sir­ven pa­ra que los alum­nos tra­ba­jen, si­no pa­ra que pue­dan crear "un puen­te en­tre la teo­ría y la prác­ti­ca, con res­pal­do de los do­cen­tes".

“Obs­tru­yen el diá­lo­go”

Ha­cien­do re­fe­ren­cia a quie­nes pi­den la anu­la­ción del an­te­pro­yec­to, fue du­ro y con­tes­tó que "no se pue­de ha­blar con aque­llos que quie­ren anu­lar el pro­yec­to por eso no es dia­lo­gar. Apar­te, mu­chos de esos que quie­ren la anu­la­ción es­tán mal in­for­ma­dos o lo que ha­cen es mal in­ten­cio­na­do. Obs­tru­yen el diá­lo­go", di­jo.

Uno de los pun­tos más im­por­tan­tes en la pre­sen­ta­ción fue la acla­ra­ción

de que el pro­yec­to no fue mo­di­fi­ca­do pe­se a las dis­cu­sio­nes en los di­fe­ren­tes colegios. “To­do lo que se dis­cu­tió y se apor­tó se­rá en­via­do tam­bién a la Le­gis­la­tu­ra de ma­ne­ra se­pa­ra­da pa­ra que se dis­cu­ta en las di­fe­ren­tes co­mi­sio­nes”, di­jo Gra­ho­vac.

Por los humildes

Quien pronunció los conceptos más duros fue el gobernador Juan Schiaretti al afirmar que "aque­llos que se opo­nen a que los jó­ve­nes hu­mil­des que a ga­tas pue­den ir a las es­cue­las téc­ni­cas apren­dan a tra­ba­jar pa­ra te­ner lue­go un em­pleo, son pro oli­gar­cas, son una re­mi­nis­cen­cia de la oli­gar­quía que no que­ría que el pue­blo apren­da y pue­da tra­ba­jar, por más que ha­gan otros plan­teos".

De es­ta ma­ne­ra aludió a las pro­tes­ta­s contra el pro­yec­to oficial.

Asi­mis­mo, sos­tu­vo que se rea­fir­mó la pro­pues­ta so­bre la edu­ca­ción re­li­gio­sa en los re­cin­tos, y ratificó que se­rá "op­cio­nal y ex­tra­cu­rri­cu­lar".

"No hay ley que pue­da re­gu­lar la re­li­gio­si­dad y me pa­re­ce bien que la edu­ca­ción sea lai­ca, pe­ro tam­bién hay que pen­sar en aque­llos que ten­gan el sen­ti­mien­to de re­li­gio­si­dad y lo ob­ten­gan en la edu­ca­ción, por­que así se te­ne­mos plu­ra­li­dad po­lí­ti­ca y re­li­gio­sa".

Pe­se a las crí­ti­cas a los que pro­tes­tan, Schia­ret­ti fes­te­jó las ma­ni­fes­ta­cio­nes juveniles: “No le po­de­mos pe­dir cuan­do son jó­ve­nes que las se­pan a to­das. Sí de­be­mos los adul­tos en­cau­sar esas ener­gías de ma­ne­ra po­si­ti­va. De­be­mos evi­tar que se es­tre­llen los jó­ve­nes que tie­nen in­quie­tu­des so­cia­les”. “A mí no me preo­cu­pa que los jó­ve­nes de­ba­tan, sí di­go que los adul­tos de­be­mos ser res­pon­sa­bles de que esas in­quie­tu­des se en­cau­sen por los ca­rri­les po­si­ti­vos. Yo ven­go de una ge­ne­ra­ción que por fal­ta de de­mo­cra­cia y de li­ber­tad tu­vo 30 mil com­pa­ñe­ros de­sa­pa­re­ci­dos que si es­tu­vie­ran muy dis­tin­ta se­ría la Ar­gen­ti­na”, subrayó.

Tras la pre­sen­ta­ción del pro­yec­to, es­tu­dian­tes nu­clea­dos en las di­fe­ren­tes agru­pa­cio­nes marcharon por el cen­tro de Córdoba y ma­ni­fes­ta­ron que “has­ta po­drían vol­ver las to­mas en los co­le­gios si­no se nos es­cu­cha”.

“Nos to­mó de sor­pre­sa el go­ber­na­dor con sus di­chos en el dis­cur­so de hoy (por ayer), ve­nía­mos te­nien­do va­rias reu­nio­nes y es­tá­ba­mos con una bue­na re­la­ción”, ase­gu­ra­ron y ca­li­fi­ca­ron sus pa­la­bras co­mo de al­guien “muy au­to­ri­ta­rio”.

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