Los gobernantes tienen un optimismo a prueba de fuego. Pasan del pesimismo a la euforia en el tiempo que dura un corte de cintas de inauguración de una obra. Es lo que sucede con el gobernador Juan Schiaretti.
Tras la refinanciación de las deudas provinciales que decidió la Nación, Schiaretti dio rienda suelta al optimismo y vislumbra un horizonte nacional para su proyección política.
Como lo viene sosteniendo de manera pública, Schiaretti no hablará de candidaturas hasta el año próximo. Hará una excepción con las elecciones en Marcos Juárez. Se involucrará de lleno en la campaña municipal de aquel pago chico, con la convicción de que Unión por Córdoba tiene el triunfo casi asegurado. Allí hará debutar el voto electrónico, que luego intentará instalar en la provincia.
Que no opine de política no significa que no piense en su futuro. Es más, todo lo que hace y hará en los próximos meses será con el objetivo de construirse un lugar en el escenario nacional.
Sin la posibilidad de buscar su reelección, Schiaretti ya descartó ser candidato a intendente de Córdoba, como pretende José Manuel de la Sota. Pero dejó trascender que si el PJ cordobés lo necesita, estaría dispuesto a encabezar la lista de diputados nacionales en los comicios del año próximo.
Sin embargo, una banca en el Congreso no es lo que más lo seduce. El gobernador nunca dejó de soñar con un protagonismo nacional en las candidaturas del PJ.
Éste no es el momento para tomar decisiones, pero sus operadores en Capital Federal trabajan para que en el PJ disidente no se olviden de que Schiaretti fue el único gobernador peronista que se les plantó a los Kirchner.
Schiaretti nunca fue parte del proyecto kirchnerista, más allá de que apoyó la candidatura presidencial de Cristina Fernández. Después hubo cortocircuitos y acercamientos. Hoy el gobernador se ve lejos de los K, pero en su entorno dicen que no descarta nada, "siempre dentro del PJ".
Más allá de las idas y vueltas de los peronistas disidentes, Schiaretti está convencido de que se consolidará una opción anti-K dentro del partido. Y él espera ser protagonista en ese proyecto.
Su gran apuesta fue Carlos Reutemann, pero el santafesino nunca arrancó con su aspiración de enfrentar a los Kirchner.
Schiaretti recorre la provincia con anuncios como un gobernador en campaña. De eso se trata. Aunque ante cada micrófono repita la frase: "No hablo de candidaturas". Eso no significa que no piense en su futuro político.




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