Schiaretti y el deshielo

Juan Schiaretti se metió en la agenda K. Por segunda vez en la semana estuvo con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El pasado lunes en el despacho en la Casa Rosada en una reunión de 40 minutos, que tuvo como único destino al ministro del Interior, Florencio Randazzo.
Anoche, compartió en Tecnópolis una cena por el Día de la Industria con CFK, Daniel Scioli y otros gobernadores de sello kirchnerista, como José Luis Gioja y Gerardo Zamora.

La afinidad demostrada en esta semana anticipa que un acuerdo avanza. El político, por un lado, significaría que el PJ de Córdoba podría bajar la “lista corta” que encabeza Carlos Caserio a la Cámara de Diputados, dejando los votos peronistas para los candidatos del Frente para la Victoria (FPV) capitaneados por Fabián Francioni. Otras alternativas son mantener la lista, pero no hacer campaña; incluir al actual presidente del PJ en la nómina del Frente para la Victoria, o pedir sumatoria tras la candidatura de Cristina (ésta es casi improbable). No obstante, cualquier definición también dependerá -además de Caserio- de una decisión del gobernador electo José Manuel de la Sota, que el sábado estaría llegando desde Brasil, para partir en cuatro días rumbo (supuestamente) a Europa e Israel. No obstante, de esta determinación dependerá que el acuerdo continúe por carriles normales o termine en vía muerta. La predisposición del Gobierno nacional fue sintetizado por la Presidenta cuando dijo anoche que no había que «pelearse con nadie». «Lo importante es el lado en que están ahora», no si pertenecen a determinado «partido o sector».

El gesto del peronismo cordobés, distanciado del Gobierno nacional por la falta de acuerdos para construir un frente electoral para los comicios provinciales del 7 de agosto y las primarias del catorce, podría tener la semana que viene alguna señal de deshielo: por caso ver si avanza el pedido de la Presidenta al titular de la Anses, Diego Bossio, para que envíe fondos a la Provincia por la deuda que reclama por la Caja de Jubilaciones.

En este marco, la presencia de Schiaretti y el ministro de la Producción, Roberto Avalle, en Tecnópolis cobra dimensión política, y no habrá sido un viaje más a Buenos Aires, más allá de asistir para celebrar el Día de la Industria.

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