En lugar de Bonetto asumirá Justo Díaz, a quien acompañarán Juan Carlos de la Peña y Héctor Trivillín. Según el Gobierno, traen “oxígeno” a la empresa
Pero no sólo se va Bonetto, sino también su vicepresidente Miguel Majul. Ambos se suman a lo que había sido la partida de Rodolfo Banchio, representante del sector industrial en la empresa, quien se había ido por diferencias con el directorio que integraba.
En su lugar asumirá hoy el ingeniero Justo Díaz, acompañado por quienes serán vocales, Juan Carlos de la Peña, también ingeniero, y Héctor Trivillín, que es contador.
Temprano, De la Peña había confirmado que el equipo tendrá un perfil técnico.
“Tenía una preocupación respecto de si la idea era seguir con una empresa pública o había algún intento privatista, que en ese caso no me sumaría. Me han manifestado que en absoluto, que la idea es fortalecer la empresa”, dijo el reciente vocal.
Trivillín, por su parte, fue hasta hace poco el segundo de Ricardo Sosa en la secretaría de la Gobernación y proviene del Banco de Córdoba.
No hubo muchas manifestaciones oficiales al respecto y el ministro de Obras y Servicios Públicos, Hugo Testa, manifestó que el cambio traía oxígeno a la empresa.
Los días de Bonetto
Bonetto es ingeniero y llegó a la Epec en diciembre de 2007, nombrado por el gobernador Juan Schiaretti. Venía de la empresa aunque también ocupó otros cargos públicos. Se inició en la Epec en 1978 y reemplazó al hoy kirchnerista Simón Dasencich.
Los primeros tiempos no ofrecieron mayor dificultad al presidente de la Epec, pero desde el comienzo de este año las cosas comenzaron a complicarse.
A mediados de enero, la salida de servicio de un transformador que la empresa Transener tiene en Malvinas Argentinas sumió a la provincia en la peor crisis energética que haya atravesado. Durante aproximadamente 20 días -tal vez los más calurosos del año- los cordobeses soportamos cortes programados de varias horas, con grandes pérdidas económicas para la industria y los particulares.
Lo curioso fue que Bonetto no volvió antes de sus vacaciones. Y lo que quedó evidenciado fue el colapso del sistema eléctrico cordobés. Meses después, nos enterábamos de que Bonetto cobró un “plus por eficiencia” cercano a los 10 mil pesos.
Pero a ese episodio le siguió una serie de duros cuestionamientos. En mayo, el juecismo presentó una denuncia en contra del directorio de Epec por la presunta comisión del delito de malversación de caudales públicos y abuso de autoridad. El eje de la denuncia estaba vinculado a un presunto desvío de los fondos que estarían destinados a la construcción de la estación Arroyo Cabral.
Más adelante se inauguró la tan anunciada Central de Pilar y en este caso las críticas llegaron por dos vías. En primer lugar, por la provisión de energía: los asesores del radicalismo en esta materia aducían que Epec no podía asegurar el combustible necesario para producir energía. Pero después trascendió que para su construcción la empresa provincial le había pedido fondos a la Anses y que la deuda era bastante grande. La polémica creció cuando se supo que a ese crédito lo íbamos a pagar mediante un nuevo fondo fijo todos los contribuyentes. Y el gobernador llegó a decir que ese dinero iba a ser devuelto recién 8 años después, es decir en 2019. Pero tras la polémica Schiaretti debió dar marcha atrás.
Un Falcon 72
La última frase feliz de Bonetto llegó durante el invierno, cuando como todos los años para esa fecha, el sistema dejó ver sus falencias y los cortes volvieron. “Con esta ola de frío, con siete días con temperaturas bajo cero obviamente que no le podemos pedir a un Ford Falcon modelo 72 que resuelva los problemas, cuando uno quiere ir a 200 km por hora”, dijo Bonetto para explicar los cortes.
Tal vez la renuncia de Bonetto encabece el ranking de las más pedidas en el último tiempo. El arco político opositor aprovechó cada una de las crisis de la empresa de energía para pedir la cabeza del ex presidente y de quienes lo secundaban. Por eso, cuando se conoció la noticia, todos recordaron que en algún momento lo habían solicitado.
“La de Bonetto fue la peor gestión que tuvo Epec en los últimos años. Envuelta no sólo en los cortes de luz que tuvo a principios de año, sino que terminó con una denuncia judicial. Nadie va a poder explicar qué hizo Bonetto y el directorio con los 100 millones de Arroyo Cabral y la multimillonaria deuda que van a dejar con Pilar”, dijo a PUNTAL el vocal del Ersep Juan Pablo Quinteros, apenas conocida la noticia.
Consultado por el momento en el cual Schiaretti se desprende de Bonetto y sus colaboradores, Quinteros manifestó: “Creo que no da para más, se agotaron los tiempos y el gobernador ha estimado que no puede salir a dar una explicación más por este impresentable directorio que tenía. No quiere seguir pagando costos”.
El legislador radical Dante Rossi recalcó que el bloque había pedido la renuncia hace varios meses. “A la remoción de Bonetto desde el radicalismo ya la habíamos pedido y entiendo que era una cuestión necesaria porque ya había fracasado en el manejo de la crisis a principio de año. Nos parecía que había mostrado ineptitud para conducirse en ese cargo”, dijo.
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