En una gira por varios medios, excepto El Día y Radio Franca, el intendente aseguró que nunca se le cruzó por la cabeza renunciar. Una vez más se fue por las ramas y dejó pocas precisiones sobre cómo transformar la dura realidad uruguayense.
Respecto a la llegada de contingentes con personas foráneas a la ciudad y las denuncias que surgen por estos días respecto a la inseguridad que se vive en la ciudad, dijo que todo se trata de una operación política, aunque no fue certero respecto al lugar desde el cual provienen, señalando que algún indicio tiene.
Tampoco fue del todo claro cuando se refirió al gasto municipal en sueldos. Habló de los empleados, las cooperativas sociales y su costo extra, pero no se refirió al cinco por ciento de secretarios y asesores políticos que también tienen sus jugosos contratos.
Finalmente dijo entender los reclamos de la ciudad y sus vecinos y que todo está en manos del ministro de Gobierno, Adán Bahl, quien estará a la distancia al frente de esta realidad de todos los uruguayenses.


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