Schepens pasó la escoba y barrió a los funcionarios de Bisogni: el nuevo Gabinete

Lo había prometido antes de asumir: tras seis meses de “aguantar” a los nombres impuestos por el pacto con Bisogni, el Intendente inició un recambio con el que busca designar funcionarios de su confianza. La barrida ya está en marcha.
El pacto sellado con Marcelo Bisogni disponía seis meses de permanencia en el cargo de los principales referentes del exintendente, para luego dejar las manos libres a Carlos Schepens para que resuelva caso por caso. Este mes, el Intendente inició el operativo para sacarse de encima la pesada mochila de funcionarios heredados que recibían órdenes fuera del Municipio antes que en el despacho del Presidente Municipal.

Comienza el éxodo

El primero en salir fue José “Penca” Prelat, un hombre con muchos años de experiencia y varias mañas a cuesta. Cuentan que Schepens fue personalmente a pedirle la renuncia, en pleno conflicto por la desaparición de la máquina municipal que cargaron sobre las espaldas de Prelat. El enojo de Marcelo Bisogni por la decisión hizo dudar al Intendente de continuar con el recambio de los cargos que había heredado, y optó por una salida negociada para las futuras renuncias.

El segundo en la lista fue Marcelo Fernández Rousseaux, el “arquitecto jurídico” de Bisogni y hombre orquesta en los dictámenes jurídicos de los grandes asuntos de la Municipalidad. En esta ocasión, la salida fue negociada tratando de cuidar las formas con la designación del “monito” Fernández Rousseaux como Juez de Paz de la ciudad que asumió esta semana.

A ello le siguió la reciente renuncia de José Luis Leguiza de la Secretaría de Salud Municipal, otro hombre de las filas de Bisogni que el Intendente Schepens no estuvo dispuesto a sostener ante el primer planteo del ahora exfuncionario. Y el Intendente aprovechó la ocasión para sacarse de encima a otra funcionaria que terminó en muy buenas migas con el exintendente, la Directora de Adultos Mayores, Adriana Morabes, que fue eyectada de su cargo tras la renuncia de Leguiza.

De la vieja guardia de Bisogni sólo quedan dos jugadores de segunda línea junto a Schepens: Ricardo Argüello, actual secretario de Obras Públicas, al que le buscan una salida elegante para una rápida fuga de la ciudad que lo aleje de varios casos que lo comprometen; y Agustín Bordagaray cuya salida es inminente porque ya cuenta con destino asegurado al frente del Ente Regulador de Termas, que dejó vacante su antecesor en la Secretaría de Gobierno, Luis Carrozzo.

No hay equipo

De todos modos, la “escoba” con la que Schepens está barriendo a los funcionarios leales al exintendente también ha demostrado el escaso número de cuadros dirigenciales que rodean al actual Presidente Municipal. Para cubrir las vacantes generadas, Schepens se vio obligado a realizar corrimientos internos ya que no cuenta con más nombres de confianza y aptos para la función pública que pueda convocar.

Su principal jugada es fortalecer el rol de Ricardo Vales, el joven abogado que ocupaba la Secretaría de Desarrollo Social. En su nuevo cargo, Vales reemplaza a Fernández Rousseaux donde ya debutó como flamante secretario de Coordinación General y además absorberá parte de las responsabilidades de la Secretaría de Gobierno, exponiéndose como “escudero” del Intendente.

El vacío que dejó Vales en Desarrollo Social fue cubierto por Rocío Aranda Fernández, exdirectora de Promoción a la Comunidad y parte del staff de jóvenes funcionarios con los que cuenta Schepens. Su Dirección fue cubierta por Marcos Ayerbe, un joven abogado que proviene del EDE / Nuevo Encuentro (de Martín Sabatella), que en la campaña de 2011 marcaba distancia respecto al oficialismo local. Sin embargo, ahora Ayerbe se alista en las filas del oficialismo gracias a su amistad con el actual Director de Juventud, Claudio Deniz, que además es pareja de la nueva Secretaria Rocío Aranda Fernández.

La salida cantada de Ricardo Argüello ha hecho que el Intendente Schepens pusiera a Guillermo Benítez para gestionar las obras públicas, otra de las incorporaciones que llegaron de la mano de la nueva gestión. Como a un pupilo, el joven está ganando experiencia rápidamente y cuenta con pleno respaldo del Intendente y de Mario Acuña, que supervisa el accionar de Obras Públicas. Las funciones que desempeñaba José “Penca” Prelat están siendo cubiertas por la nueva sociedad Mariano Farías (Hosifa)- Eduardo Barcos – Enrique Chimento, que por ahora se hacen cargo del basural, la recolección de residuos y se los verá en acción sin dudas cuando se inicien las mejoras en Banco Pelay y el resto de las playas. Argüello y sus huestes ya quedaron fuera de esta unión.

¿Qué va a cambiar?

El éxodo de funcionarios municipales no está asociado necesariamente a la ineficiencia en la gestión, sino que responde a la fuerte interna política que el actual Intendente –y su jefe espiritual, Carlos “Teta” Scelzi– mantienen con el fortalecido diputado Bisogni que quiere cobrar vuelo propio. La batalla está lejos de terminar.

Mientras tanto, con estos cambios, el Intendente Schepens habrá designado a la mayoría de los funcionarios que quiso, dejando atrás los compromisos de campaña y no tendrá excusa para atribuir falta de margen de maniobra. Habrá que observar de qué modo repercuten en la prestación de servicios y la ciudad que anhelan los uruguayenses. Por ahora, los “tarifazos” han sido el único signo de la nueva gestión.

Cambio en Cultura: se va Mercanzini

Después de varios amagues, Schepens aprovechará la inminente salida de Bordagaray para barrer al Director de Cultura, Gastón Mercanzini, un escollo en la negociación con los Artesanos del Mercado. De ese modo, limpiará el edificio de la Casa de Urquiza de los cuadros de Bisogni en aras de sumar a personalidades de la Cultura local que han sido olvidados por la gestión cultural. Su reemplazante ya fue elegida, como premio a la militancia barrial que ha ejercido “Mona” Gastiasoro en estos años desde el llano, después de abandonar la misma Dirección de Cultura a la que retornará en breve.

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