Schepens eliminó varios gastos: ¿fin de los kioskos o cambios cosméticos?

El Intendente es consciente de los problemas “de caja” que afectan a la administración Municipal. Dispuso varios recortes en el manejo de los recursos y eliminó de un plumazo varias partidas de gastos. Sin embargo, los grandes temas siguen sin ser revisados y se suman nuevas deudas judiciales.
Carlos Schepens se ajusta el cinturón. El recorte de gastos se va ampliando a las más diversas áreas y los gastos más superfluos. Controla la compra de resmas de papel para las impresoras o los insumos de oficina. Pero por ahora, no hay grandes anuncios respecto a los gastos más representativos como la reducción del elevado número de asesores o los millonarios contratos con las cooperativas sociales.

Una batería de recortes

Con el anuncio de la reducción de un 5% del sueldo de los funcionarios y asesores, el Intendente inició un camino de recorte de gastos que alcanza las más diversas áreas. Si bien se trata de una reducción parcial de corto aliento, que no afecta el alto número de contratos políticos que acompañan a Schepens, fue el gesto que abrió el camino para avanzar sobre otras áreas que comienzan a ver limitadas las partidas.

Semanas atrás el mandatario también anunció la eliminación de la potestad de otorgar subsidios a las diferentes dependencias municipales, como otro metodología de control de egresos.

Recorte de subsidios

De esta manera, Schepens aspira a recortar drásticamente la entrega de beneficios y el manejo arbitrario de ayuda y asistencia de las diversas áreas de gestión que tenían margen para entregar pasajes de larga distancia, tickets de combustible, alguna ayuda especial a deportistas, clubes o instituciones, entre otras formas que escapaban a los controles en el manejo de los recursos.

Con este cambio de modalidad, los subsidios quedarán en manos del área de Desarrollo Social que conduce uno de los funcionarios de confianza del Intendente, como lo es Ricardo Vales. De este modo, la Gestión Municipal aspira a generar un importante ahorro en estos gastos menores, pero que en la sumatoria marcaban un abultado monto de recursos. Con esta disposición Schepens cierra otro grifo de fondos que goteaban de forma permanente por parte de Directores y Secretarios que contaban con partidas de este tipo para manejar a discreción y que durante las pasadas administraciones se prefirió dejar de pasar a cambio de otro tipo de favores.

Control de gastos

La difícil situación financiera de la comuna ha derivado en un férreo control por parte de la Secretaría de Hacienda respecto a los gastos ordinarios. Tal como lo explicara el contador Oscar “Cacho” Colombo, para toda erogación se piden al menos dos presupuestos, así se trate de una resma de papel o algunas lapiceras. De este modo, el área busca hacer más eficiente el gasto, mejorar el precio por parte de los proveedores y agilizar la cadena de pago que, muy a pesar de las intenciones, todavía sigue teniendo importantes demoras en muchos casos.

Este intento por hacer más eficiente el gasto del Municipio deja en evidencia la manera en que se vilipendiaban los recursos municipales durante la gestión Bisogni, donde los controles no existían y se pagaban sobreprecios en buena parte de las compras del Gobierno Municipal, hechos que afectaron duramente las arcas de tesorería, que atrasó sus pagos y perdió crédito ante los comerciantes locales, cansados de prestar servicios a la comuna a cambio de nada.

Los gestos no alcanzan

Muy a pesar de estas acciones destinadas a limitar los gastos superfluos y generar un ahorro con controles más firmes, las acciones emprendidas por la gestión de Carlos Schepens siguen siendo de corto aliento. Tamaño esfuerzo en controlar el gasto para la compra de insumos de oficina demanda una serie de mecanismos internos complejos para generar pequeños ahorros que apenas alcanzan a unos pocos miles de pesos.

Si esta misma voluntad se trasladara a auditar las cuentas municipales, revisar los contratos y reducir la planta de funcionarios y asesores, el rédito económico en el ahorro sería sustancialmente más significativo.

Por eso, mientras no se revisen los contratos con las cooperativas sociales que demandaron unos $20 millones en 2011, mientras los asesores sigan siendo cerca de 200 con gastos por más de $4 millones al año y los principales “kiosquitos” paralelos de algunos funcionarios sigan abiertos, pareciera que no hay motivos para entusiasmarse.

Un gesto de confianza

La eliminación de la potestad de otorgar subsidios a todas las áreas y la decisión de concentrar esas partidas en manos del secretario de Desarrollo Social, Ricardo Vales, ha sido un gesto de confianza del intendente Schepens hacia el joven funcionario.

Las cuentas y el ahorro

Concepto / Ahorro x mes

Descuento a funcionarios y asesores……….$120.000

Control en compras de oficina……………. $ 5.000

Eliminación de subsidios…………………. $50.000 (estimación)

Gastos no revisados / costo x año

Contratos cooperativas sociales.………….. $20.000.000

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