Con vocación dialoguista, el dirigente meonista admite que la derrota a nivel provincial dejó “un sabor amargo”, pero es optimista hacia el futuro.
Director general de Gestión de Calidad en el Municipio, Scasso también forma parte del grupo político afín al jefe comunal. En ese contexto fue seleccionado para presentarse como candidato a presidente del Comité Local de la UCR. Y ganó.
Por eso, y aunque todavía no asumió plenamente, es voz autorizada para hablar del radicalismo en Junín y en la Provincia. Aquí, lo más importante de la entrevista que tuvo ayer con DEMOCRACIA.
-¿Cómo encontró al radicalismo?
-Todavía no estuve en el partido, pero pienso hacerlo en estos días. Laura Esper me pidió hasta fin de mes, así que asumiré plenamente en ese momento. Igual la idea es empezar a trabajar con el resto de la comisión porque todos fuimos votados.
-¿Qué es lo primero que piensa hacer?
-Mi objetivo es encontrarme con todos los que dirigieron el comité en los últimos años. No importa el sector: yo no creo en las refundaciones, cada uno aporta su sello.
-Y a largo plazo: ¿qué es lo que planea para la gestión?
-Quiero trabajar con la UCR para la gente. Los partidos son los sujetos de la democracia y si los ciudadanos piensan que sólo trabajamos para lo partidario puede concluir, con razón, que estamos alejados de la realidad. Debemos saber qué es lo que pasa con la sociedad. No puede ser que las campañas se decidan en base a encuestas de opinión o estudios cualitativos. Hay que saber verdaderamente qué es lo que pasa afuera.
-Pensando también en lo que pasó en la Provincia, ¿cuál es el balance que hace de la elección?
-Hay un sabor amargo porque uno quiere ganar todo y pensábamos que se podía. El padre de Ricardo Alfonsín fue un hombre maravilloso, pero él (por Ricardo) no es su padre. Nosotros creemos más en Cobos. Si después resulta que Ricardito es el candidato, lo acompañaremos porque somos radicales.
-¿Por qué decidieron ir con Moreau y Storani, que conforman la vieja estructura del radicalismo?
-Meoni ya había hecho un camino distinto a ellos hace muchos años. La idea era la unificación del partido y eso significaba juntarse con todos. Uno no puede ir dejando personas en el camino.
- Con ese criterio nunca se renueva la política, que es uno de los pedidos de la gente...
-Yo creo que hay que discutir con todos en el partido. A mí me hubiese gustado que Carrió y López Murphy, por ejemplo, formaran parte del radicalismo y estuviésemos discutiendo ir un poco a la derecha o a la izquierda pero dentro del radicalismo. Me parece que en el partido no hay que echar más a nadie.
-¿Qué pasó con la reducción de la cantidad de radicales de la que habló Meoni tras la elección?
-La depuración de los padrones fue una trampa maliciosa. Cientos de personas fueron a votar y se enteraron que habían sido afiliados a otros partidos y que por ello no podían participar en la interna del radicalismo, su partido de toda la vida.
-¿Qué debe hacerse para aumentar el número de afiliados?
-Para atraer a la gente tenemos que trabajar: que la gente sepa de la importancia de pertenecer y decidir. Es un proceso de comunicación y de gestión.
-¿Es optimista para lo que viene?
-Soy optimista. Para nosotros la elección significa volver al partido y un reconocimiento. Como dijo Meoni, la gente ratificó que nos quiere dentro del partido, que somos radicales.
-¿Qué es lo más importante en este momento para ustedes?
-Una de las prioridades del proceso que empieza es la Provincia. Llevamos muchos años de conducción del PJ y los problemas han ido profundizándose. Todos los dirigentes parecen pensar en el Conurbano y no en el interior. Otra cosa que tenemos claro es que no podemos aceptar lo de De Narváez, que llegó a ganar y se borró completamente.


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