Otras dos ballenas francas fueron ayer epicentro de una tarde de entretenimiento para cientos de vecinos de esta ciudad y ocasionales turistas en tránsito que por varias horas se deleitaron con el ya no tan inusual espectáculo marino, frente a la costanera y la denominada playa de las roquitas.
El canal de televisión local, Caleta Video Cable, transmitió en directo el desplazamiento de los cetáceos que se hizo en forma lenta en dirección norte muy probablemente hacia el Golfo Nuevo.
Utilizando las potentes lentes de sus cámaras ya que la marea baja hizo que los ejemplares no pudieran acercarse a pocos metros de la línea de la rompiente.
El museólogo César Gribaudo ya había señalado días atrás a Diario Patagónico que era muy probable que hasta principios del mes de agosto iba a ser frecuente este tipo de avistajes en las costas del norte santacruceño, al tiempo que recordó que hace no mucho el Golfo San Jorge fue una zona de apareamiento hasta que la caza indiscriminada puso en peligro de extinción a la especie.
La nueva visita de ballenas que comenzó por la mañana y se extendió hasta avanzada la tarde, coincidió con una jornada soleada, sin viento y agradable temperatura, algo poco común en esta época del año.
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