El movimiento comercial en general aumentó casi 10% en los tres días. Los restaurantes tuvieron más trabajo que durante un fin de semana normal. Los hoteleros se mostraron conformes aunque reconocieron que "se esperaba más".
La ocupación hotelera osciló entre el 70 y 80 por ciento y se agregaron 76 servicios adicionales en los micros de larga distancia que ayer abandonaron la ciudad.
La mañana plomiza del lunes feriado ayudó a los turistas a abandonar la ciudad sin tanta nostalgia, rumbo a sus destinos de origen, aunque otros decidieron "gastar los últimos cartuchos" y regalarse un último almuerzo frente al mar, para emprender la retirada en horas de la tarde.
Así, después de las 16, se incrementó el flujo vehicular rumbo a Buenos Aires por la autovía 2 mientras que desde el puesto caminero de Camet corroboraban el buen funcionamiento de todos los estamentos del "operativo retorno".
En la estación terminal de ómnibus, durante toda la jornada de ayer, se agregaron "76 servicios adicionales a los 200 programados originalmente, siendo los destinos más requeridos Buenos Aires, Liniers, Lomas de Zamora y Bahía Blanca", detallaron desde la torre de control.
"Se movió bastante -añadió la fuente- ya que hubo mucho más tránsito que durante un fin de semana normal, aunque vale destacar que menor al registrado durante el verano".
Si bien desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica local definieron al fin de semana largo como "bueno", reconocieron que "esperábamos un poquito más de reactivación", dijo el presidente de la entidad, Daniel Suffredini.
Asimismo, analizando el nivel de gastos de los visitantes, estimó que "como son estadías cortas, el gasto se concentra y parece que el nivel de consumo es mayor", ejemplificando con que "los hoteles cinco estrellas se llenan en verano y en estos fines de semana largos trabajan casi completos".
"O sea -añadió- que es, más o menos, siempre la misma cantidad de gente de mayor poder adquisitivo. Lo que pasa es que en el verano, con el mayor volumen de visitantes, se pierden". La capacidad hotelera de mayor categoría en la ciudad significa el 5 por ciento del total de la oferta hotelera.
En cuanto al comparativo en relación con la misma época del año pasado, Suffredini dijo que "el movimiento fue similar al registrado para la misma fecha de 2009, convengamos que no es el mejor fin de semana largo que tenemos, y también conspiran las malas condiciones climáticas".
La gastronomía trabajó bien
Una de los programas favoritos de los visitantes fue ir a comer, sobre todo los frutos de mar, en algunos de los restaurantes y cantinas de la zona Puerto. "Más allá de nuestra clientela, se notó que fue un fin de semana largo. Hubo más gente que durante otros fines de semana y te dicen que viene a probar distintas clases de pescados", explicó uno de los encargados de "Viento en Popa", un comercio situado sobre Juan B. Justo.
En otro sitio especializado en cocinar pescados, pero en la zona de Güemes, "Los Cuencos", también se notó la presencia de turistas. La propietaria, Ana Sosa, dijo estar asombrada porque "trabajamos muy bien, tanto al mediodía como a la noche, y nos terminó sorprendiendo un fin de semana en el que no esperábamos demasiado".
A la hora de determinar si los comensales son locales o visitantes, detalló que "te das cuenta por los platos que piden, este fin de semana salieron muchas paellas por ejemplo, los vinos que piden y las propinas que dejan".
En otro restaurante en el que reconocen que trabajaron "muy bien" fue en "El Anticuario", que durante las noches del sábado y domingo "se notó mucha presencia de gente que se acercó a disfrutar de nuestra cocina mediterránea", dijo Víctor Arandia.
Si bien reconoció contar con clientela fiel, explicó que "el turista nos dice que en la ciudad comen más barato que en Buenos Aires, entre un 30 y un 40 por ciento menos. Y durante los fines de semana largo, la mayor cantidad de visitantes provienen de Buenos Aires y Gran Buenos Aires".
Las parrillas "La Guapa" y "La Marca" también coincidieron: dijeron haber "trabajado mucho más que durante un fin de semana normal" y para comer en horario nocturno se necesitó contar con reserva o armarse de paciencia para esperar el correspondiente turno.
"A pesar de nuestros clientes habituales, se notó que fue un fin de semana largo, con fuerte presencia de turismo y buen nivel de facturación, sobre todo en la nueva sucursal de Alem y Almafuerte que, por su ubicación, atrae a muchos turistas", señaló el propietario de "Los Toldos Viejos", Tomás Mason.
Y, en "Huija", trabajaron durante las minivacaciones "de corrido, casi uniendo los turnos del mediodía con la noche, mientras que durante un fin de semana normal a las 5 de la tarde ya no hay más movimiento hasta la hora de la cena".
Más ventas minoristas
El comercio minorista registró un incremento de 12,5 por ciento en sus ventas este fin de semana largo por el intenso movimiento turístico, estimó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Los centros turísticos de todo el país recibieron una gran cantidad de público proveniente de todas las regiones, aseguró ayer un vocero de la entidad.
La ocupación hotelera registró un piso de 80% en la mayoría de los destinos relevados, con ocupación casi plena en ciudades con ofertas termales (caso Entre Ríos), en centros de nieve como Bariloche o en regiones con ofertas culturales y musicales como Salta, Corrientes, Córdoba, Jujuy y Mendoza, indicó el escrito.
Este año se combinaron una serie de factores que alentaron al turismo, como la mejora en la economía, las recomposiciones de ingresos y la ausencia de contingencias como las que ocurrieron el año pasado con el caso de la Gripe A, aseguró la CAME.
El jueves, las agencias de viajes tenían vendidos pasajes y paquetes a todo el país, con vuelos llenos; destinos como Salta, la Patagonia, Iguazú y Mendoza fueron los más buscados por el público.
Ciudades tradicionalmente relegadas para estas fechas, como Mar del Plata, también recibieron un flujo de turistas significativo, con más de 90 mil visitantes que permitieron una ocupación hotelera cercana al 80 por ciento y un incremento en las ventas de 9,9 por ciento.
Otros destinos de la provincia de Buenos Aires con mucha movida fueron Pinamar, Tandil y Tigre: en el caso de Pinamar se registró un activo movimiento comercial, que resultó en un aumento de 10,2 por ciento interanual en las cantidades vendidas por los comercios.
En Tigre, donde el promedio de ocupación hotelera rondó el 80 por ciento (Delta 70 por ciento y Ciudad 90 por ciento), las ventas crecieron 13,1 por ciento frente al año pasado, mientras que en la ciudad de Tandil, donde la ocupación alcanzó el 90 por ciento, las ventas crecieron 14,5 por ciento.
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