El intendente se entrevistó esta semana con el ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, que le comprometió su esfuerzo personal para obtener el financiamiento de al menos tres de un total de once proyectos que le acercó el jefe comunal; y también compartió una larga conversación con el Gobernador, Martín Buzzi, que incluyó no sólo temas relacionados con lo institucional, sino algunos puntos muy descarnados de la política provincial. Además, dos empresas podrían invertir cerca de 30 millones de dólares en los próximos meses.
La relación de Sastre con el titular de la cartera económica nacional, excede largamente la política y los cargos que ambos circunstancialmente ocupan. El ministro y el intendente se conocieron cuando ni siquiera soñaban con esos destinos, cuando comenzaban sus estudios primarios en la ciudad del Golfo Nuevo.
Ahora, convertido en el jefe político de sus vecinos, Sastre le presentó la semana pasada un total de once proyectos, al vecino que conduce la economía nacional.
"Todos, seguro que no", pero el financiamiento "para algunos" de esos proyectos podría ser posible en un período que abarque el corto y el mediano plazo, habría sido la respuesta que recibió Sastre, que ahora debe cerrar de manera definitiva la elaboración técnica de esas iniciativas, para colocarlas en condiciones de ingresar de una manera sólida en los planes nacionales de financiamiento de obras de infraestructura.
Ninguneado desde siempre por la dirigencia tradicional del PJ, que no le perdona su paso por el ProVeCh creado por Das Neves-Yauhar para los comicios del 2007, Sastre obtuvo la intendencia durante los complejos procesos electorales del año pasado en Chubut y desde allí para adelante se ha manejado con una cautela singular, que parece haberle dado resultados más que buenos, al menos en estos primeros pasos.
Sin ser kirchnerista, logró por otras razones entablar un diálogo directo con el ministro de Economía de la Nación y también con directivos del Enohsa; sin haber abandonado -al menos públicamente, el Modelo Chubut-, habla cotidianamente y en buenos términos con el Gobernador Buzzi, que dio el salto sin escalas desde el dasnevismo hacia el kirchnerismo.
Mantiene abierta, eso sí, una disputa netamente local con el referente del Frente Para la Victoria en la ciudad, el diputado nacional Carlos Eliceche.
Los que creen ver debajo de las aguas casi siempre cristalinas del Golfo Nuevo, aseguran que esa disputa de orden municipal es apenas el preámbulo del enfrentamiento por un objetivo mayor.
Los dos madryenses -dicen en esa ciudad- tienen el ojo y la intención puestos en ocupar el sillón principal de Fontana al 50, en Rawson, en el próximo turno electoral.



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