Es porque el Concejo no aprobó la tarifaria.
Según Sastre, el rechazo “es una medida totalmente injusta; la Tarifaria y el Presupuesto están enviados al Concejo Deliberante desde octubre por lo que hubo tiempo de estudiarla en muchas oportunidades; secretarios y subsecretarios concurrieron al Concejo no menos de seis veces. Tiempo no faltó” y agregó que “se nos entretuvo durante todo este tiempo para terminar haciendo lo que se hizo. Veremos cuáles son las medidas a adoptar de cara a lo que será un año en el que creíamos que habría una mejora en la gestión, poder despegar de un 2012 muy difícil donde nos tuvimos que hacer cargo de un municipio con una deuda mayor a los 30 millones de pesos auditada y constatada. En 2013 teníamos todas las expectativas por lo que ahora habrá que reajustarse a la actualidad”.
Sastre explicó que al asumir la tasa de recolección de residuos “tenía un déficit mensual de 200 mil pesos; a eso se le sumará una importante cantidad más de dinero como déficit”. Recordó que la implementación del GIRSU la firmó el exintendente Carlos Eliceche y “hoy sus propios concejales no lo aprueban, no lo avalan con el importe que hay que cobrar por el mismo que entra en vigencia el 1º de enero. El municipio empieza a contraer esa obligación en menos de un mes y de no abonarla se descuenta directamente de los ingresos de regalías”.
El intendente advirtió: “No tengo dudas de que hay animosidad e intención maliciosa contra esta gestión, que lo que menos interesa es que a la ciudad y a la gente le vaya bien”.
Sastre dijo que ante esta situación la comuna queda en una severa encrucijada financiera. “Habrá que ser muy responsables con las cuentas y evaluar cómo se encara el año próximo”. En tal sentido estudiarán “las alternativas. Nada más alejado a nuestra voluntad que tener que despedir personal, tener que hacer ajustes que no estaban en mente pero esta situación nos lleva a este tipo de planteos, pero de no revertirse, la realidad es que hay que despedir gente en gran cantidad; se harán ajustes en distintas áreas, lo que hará que algunas tareas normales no se puedan desarrollar o acciones como la obra pública o acciones políticas, deban ser reconsideradas”.
Los contratos vencen el 31 de diciembre. “Es una decisión del Ejecutivo ver cuáles se respetan y cuáles no. La primera medida será un recorte en los sueldos de los cargos políticos hasta que realmente podamos hacer que los números estén equiparados entre ingresos y egresos. No queremos hacer del municipio una comuna deficitaria pero la realidad nos dice que va a suceder si no tomamos medidas estrictas”.
Sastre dijo que “se trabajará para dar prioridades, la parte social es la que uno no quiere hacer ningún tipo de ajuste. Llama la atención en este tipo de acciones -como el no acompañamiento del FPV que se dicen compañeros y justicialistas que no hagan hincapié en políticas públicas y de desarrollo en Acción Social. Con los concejales del FPV uno se pregunta cuál es el fin, cuál es el origen o si realmente terminan siendo de ultra derecha”.
“Siento que esto es totalmente injusto”, reiteró Sastre: “Se hizo un análisis pormenorizado y detallado donde los que más tienen eran los que más iban a tributar y los que menos tienen, menos iban a tributar. No puede ser que haya expresado una concejala del FPV que no podía ser que el 11% de la ciudadanía tenga que subsidiar al 89% restante. Estamos en un gobierno justicialista y es estrictamente justicia social. Ese 11% es justamente quienes tributan por una valuación fiscal de 100 mil pesos cuando sus propiedades tienen un valor de 200 mil o 300 mil dólares. Queríamos equiparar y seguir trabajando por la igualdad de condiciones y es lo que la oposición no aprobó”.
“No practican lo que dicen ser cuando escucho ´unidos y organizados´” dijo Sastre. Los ediles “tuvieron más de 45 días esta ordenanza para tratarla y terminan desaprobando la tarifaria y presupuesto del Ejecutivo. ¿Cuál es la herramienta que tenemos para gobernar si no tenemos un presupuesto aprobado o una tarifaria propuesta adecuada a la realidad de la ciudad? Indudablemente hay una intención de desfavorecer a la gestión”.
Sastre dijo que trabajó por la unidad de todo el sector político de Madryn. “Más no podemos hacer. Hay desprecio y mala intención para perjudicar a esta gestión” y aclaró que “no es Sastre el que termina perjudicado, sino la ciudadanía. Esta situación es sumamente perjudicial para la vida partidaria, la gobernabilidad que tiene la ciudad y cada uno es responsable de sus actos y sus dichos”, destacó.
El jefe comunal manifestó “decepción en muchas ocasiones porque esto es una lástima. Creíamos que este trabajo era justamente un camino hacia la igualdad y ahora se verá cómo se afecta de la mejor manera posible. No dejo de apelar a la sensatez de quienes dicen querer lo mejor para la ciudad y siguen poniendo obstáculos para tropezar permanentemente”.


Comentá la nota