Por María Laura Avignolo.Lo acusan de recibir dinero ilegal para su campaña de la millonaria Bettencourt. La sombra de Ingrid Betancourt.
En plena crisis interna de la UMP (Unión por un Movimiento Popular), con la oposición de la derecha conservadora deshilachándose en una batalla frente a la opinión pública en una inédita telenovela, su supuesto “salvador” para las elecciones presidenciales en Francia de 2017 declaró 12 horas ante la justicia .
Al ex presidente Nicolás Sarkozy se le dio finalmente el último jueves el status de “testigo asistido” en el “affaire Bettencourt” por financiamiento ilegal de su campaña política y supuesto abuso de la debilidad de Madame Bettencourt, la millonaria heredera de L’Oreal de 90 años de edad, que los magistrados del tribunal de Bordeaux sospechan que financió en efectivo su carrera desde 2007. Una consideración judicial por la venerada investidura presidencial francesa, que no le permitiría ser procesado en el caso, según su abogado.
Nunca se ha visto un ejercicio de daño autoinfligido en la actual oposición francesa, para regocijo de los socialistas en el poder y el Frente Nacional, que considera que, para ganar las elecciones, Sarkozy le fue robando una a una todas sus consignas de ultraderecha. Sarkozy, François Fillon y Jean François Cope, los líderes de la UMP, están todos inmersos por diferentes razones en un costoso “imbroglio”, que pagará duramente su partido y su credibilidad. Fillon y Cope se están disputando la presidencia de la UMP, en una elección interna acusada de fraudulenta , donde ambos argumentan haber ganado y que aún no finaliza. Retirado de la política oficialmente, la disputa sería utilizada por Sarkozy para reingresar al terreno y ser el candidato oficial presidencial para salvar a la derecha.
El abogado de Sarkozy, Thierry Herzog, declaró ayer en Europe 1 que su cliente no deberá estar inquieto. “Por definición, un testigo asistido no puede ser el objeto de ningún proceso. Por lo tanto, para mí el ‘affaire Bettencourt’ no existe”, dijo el letrado.
El status de testigo asistido está previsto en el Código Penal francés (artículo 116) y establece que una persona puede ser interrogada en el curso de una instrucción judicial pero no se le reprocha directamente una infracción. Pero la interpretación de Herzog no es la que todos los otros letrados dan y Sarkozy podría volver a ser convocado por los jueces en Bordeaux.
El juez Jean Michel Gentil conminó a Sarkozy a una audiencia cerrada al público y a la prensa ante las sospechas de que habría recibido 150.000 euros de donación en efectivo para su campaña presidencial de la millonaria Liliane Bettencourt, cuando la ley limita esas donaciones a 4.600 euros. El caso se agrava porque la heredera de l’Oreal ya estaba senil desde el año 2006 para los magistrados y ése fue el ángulo elegido por el juez para interrogarlo. Ahora Madame Bettencourt está bajo tutela judicial y ha perdido el control para administrar su fortuna, que llega a 17.000 millones de euros. Sospechan que, en total, la contribución a Sarkozy girada desde sus cuentas suizas habría llegado a los 4 millones de euros.
En esta saga, el magistrado Gentil ordenó allanar la casa de Sarkozy y se llevó las agendas durante su período como presidente , que oficialmente están amparadas por la inmunidad. Pero allí encontró anotada una serie de encuentros con “Betancourt”, que el magistrado supuso que sería la millonaria heredera. Pero el abogado de Sarkozy sostiene que el juez cometió un grave error ortográfico al no diferenciar a la familia franco colombiana de Ingrid Betancourt –secuestrada por las FARC en Colombia y a quien Francia ayudó a liberar en 2008– y Liliane Bettencourt, la heredera de L’Oreal.
“Leer durante meses que había reuniones secretas es una vergüenza”, denunció el abogado Herzog en Europe 1. “El 5 de junio del 2007, él (Sarkozy) ha reencontrado a la familia Betancourt, con esa ortografía, en el cuadro de la liberación de Ingrid Betancourt”.
Nada se ha filtrado de la audiencia judicial. Sólo el abogado de Sarkozy habló después que el ex presidente regresara a París. Pero a Sarkozy lo esperan otras convocatorias. Una de ellas es por la muerte de 11 franceses en Karachi, cuando construían submarinos. Pensaron que era un atentado de Al Qaeda pero un juez antiterrorista en Francia descubrió que habría sido una venganza de intermediarios paquistaníes porque el ex presidente Jacques Chirac había frenado el pago de una comisión. Ese dinero habría servido para financiar la campaña presidencial de Eduard Balladour, en la que Sarkozy era su vocero y estaba enfrentado a Jacques Chirac.


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