Pidió a los franceses unidad para hacer frente a los riesgos económicos y los ajustes; los mercados, bajo la amenaza de un "lunes negro"
En sus primeras declaraciones tras el rebaja de la calificación financiera de Francia, el mandatario dijo que la crisis se puede superar, "siempre y cuando tengamos la voluntad colectiva y la valentía de reformar nuestro país".
El recorte de la calificación golpeó al gobierno de Sarkozy unos 100 días antes de que el presidente vaya por su reelección en los comicios generales. Hoy, la reacción de los mercados globales a la reducción de la nota francesa podría agravar los efectos de ese golpe sobre la popularidad del mandatario y sobre la confianza en la economía francesa.
"Esto es una prueba y tenemos que resistir, tenemos que demostrar valor y tenemos que demostrar calma", dijo Sarkozy, en el transcurso de una ceremonia en honor del ex primer ministro Michel Debré (1959-1962) celebrada en la localidad de Amboise, en el centro del país.
La pérdida de la máxima calificación crediticia de Francia (de AAA a AA+) supone además un duro revés al intento de París de mantenerse cabeza a cabeza con la poderosa Alemania, la locomotora de la economía europea, en la resolución de la crisis que, desde hace más de dos años, tienen en jaque a la Unión Europea.
Sarkozy se comprometió en su discurso a "hablar con los franceses" a final de mes para exponer las decisiones que tomará su gobierno para afrontar la crisis.
A este respecto, el premier, François Fillon, fue más explícito que Sarkozy. En una entrevista con el Journal du Dimanche, Fillon dijo que el gobierno aplicará nuevas medidas de ajuste si el crecimiento económico es menor de lo esperado, como parece probable, según sus propias estimaciones. "Las previsiones dejan pensar que el crecimiento de la economía francesa será menos elevado que la estimación [del 1% del PBI] con la que trabaja el gobierno", declaró Fillon.
Las medidas de ajuste se sumarían a las ya aplicadas por el Ejecutivo en 2011. El primer plan, aprobado en agosto, contemplaba un ahorro de 12.000 millones de euros entre 2011 y 2012, y el segundo, de noviembre pasado, supondrá un "tijeretazo" a las arcas públicas de 18.600 millones de euros entre 2012 y 2013. "Lo que hay que hacer ahora son las reformas de competitividad", dijo Fillon.
Algunas de esas cuestiones se abordarán pasado mañana, durante la reunión que mantendrá el gobierno con los agentes sociales. El Ejecutivo planea también una reforma del IVA para que se graven los productos importados. El llamado "IVA social" estaría destinado a encarecer aquellos productos que provengan de países con mano de obra barata.
La oposición aprovechó la rebaja de la nota de la deuda para atacar al gobierno. Para el candidato presidencial socialista, François Hollande, que encabeza los sondeos, la medida de S&P fue "el resultado de la fracasada política de Sarkozy". Las acusaciones tuvieron respuesta. "No se responde a una crisis de esta magnitud con agitación y polémicas", dijo Sarkozy.
La preocupación generada en Francia por la decisión de Standard & Poor's de reducir su nota crediticia es similar a la de los otros ocho países europeos afectados por la calificadora.
Tras el golpe asestado por la firma, las capitales de la eurozona esperan atentas la evolución de los mercados durante la jornada de hoy, cruzando los dedos para que no se convierta en un nuevo "lunes negro".
Para algunos analistas, la jornada bursátil de hoy no debería ser encarada con pánico porque la ola de recortes en las notas de la deuda soberana de los países de la Unión Europea ya "fue descontada" por los mercados.
El recorte, aseguran, "estaba en el aire". Sin embargo, los mercados no habían tenido en cuenta que un grupo importante de países (Italia, España, Portugal y Chipre) sería "castigado" con una rebaja de dos escalones, y no de uno, en sus calificaciones.
La mayor preocupación de los expertos se centra en el euro, que el viernes cerró a 1,26 dólares, el nivel más bajo de los últimos 16 meses.


Comentá la nota