A Sarkozy no lo apoya ni su familia

A Sarkozy no lo apoya ni su familia
No fue buena la semana para el actual presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Después que su formación política, Unión para un Movimiento Popular (UMP) fuera derrotada por segunda vez consecutiva en las elecciones regionales del domingo pasado, las ilusiones de renovar su mandato en 2012 parecieron alejarse, en medio del renacimiento de la izquierda unificada.
Y si aún le restaba replegarse entre los suyos para salir nuevamente a dar pelea por la cabeza del Estado, su propia familia se encargó de bajarle el pulgar.

"Como esposa, realmente no lo deseo. Quizás temo que perjudique su salud, o quizás quiero vivir lo que nos queda con cierta paz", aseguró Carla Bruni, en una entrevista con el diario Le Figaro, al ser consultada sobre un posible nuevo turno de su esposo en el Elíseo. De todas formas, aseguró que, de presentarse a la carrera electoral, ella lo acompañaría.

Pero también el padre del mandatario, Pal Sarkozy, de 82 años, rechazó la idea de su hijo como candidato. "Tendría una vida más tranquila si no se presentara nuevamente", sugirió el octogenario, en un artículo publicado ayer por el diario Le Parisien. En sólo unos días, el padre del primer mandatario publicará una autobiografía en la que describe su propia vida amorosa, activa y turbulenta, y la niñez del presidente, quien siempre confesó las dificultades de criarse en un hogar quebrado, tras el divorcio de sus padres. Por caso, algunos extractos del libro que ya fueron adelantados por la prensa francesa prometen generar polémica y repercutir en la imagen del mandatario. Entre ellos, un capítulo que describe la noche de bodas de Pal Sarkozy con la madre del presidente, Andre, apodada Dadou, donde revela que se decepcionó al descubrir que "ella ya era una mujer".

El presidente atraviesa un período difícil, pese a que el miércoles pasado salió a ratificar públicamente el rumbo de su gobierno y la continuidad de algunas políticas emblemáticas de su gestión, como la reforma previsional. Pero los resultados electorales recientes amenazan su hegemonía. Una encuesta difundida ayer indica que la presidenta del Partido Socialista, Martine Aubry, vencería a Sarkozy si las elecciones presidenciales fueran ahora.

"La dura derrota de la derecha en las regionales marcará un giro en el quinquenio de Nicolas Sarkozy", asestó en un duro editorial Le Figaro, cercano al poder, al día siguiente de la segunda vuelta del 21 de marzo. Desde entonces, las críticas de los legisladores oficilistas no dejaron de llover sobre la política y el estilo del jefe de Estado, en cuestionamientos sin precedentes desde la llegada de Sarkozy al poder, en 2007.

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