Sapag quiere desjudicializar, y espera a Cristina

El gobernador neuquino confirmó este jueves que las negociaciones por la deuda y el juicio por regalías seguirán, y que no tienen un plazo concreto. Volvió a sugerir que habría acuerdo con un buen plan de obras plurianuales incorporado al presupuesto. Y enfatizó que la decisión la tomará la Presidenta.

El gobernador neuquino Jorge Sapag se esforzó este jueves por desvincular su negociación con el gobierno nacional de un contexto judicial, para ubicarlo en el plano de la política; acotó la traba en las negociaciones a un solo juicio; y dijo algo muy importante, con suma claridad: que a su gobierno no le interesa mantener conflictos judiciales con el Estado nacional, y se daría por satisfecho si se logra un acuerdo y el gobierno nacional lo puede explicar claramente a los ciudadanos neuquinos.

Las declaraciones de Sapag, realizadas tras un acto en el Paseo de la Costa, fueron reveladoras. Indicaron que la voluntad del gobierno provincial, como había especulado este diario, está jugada a conseguir un acuerdo, o bien esperar el tiempo que sea necesario. Y que su apuesta, además, es a que sea la propia Cristina Fernández la que asuma, junto al propio gobernador, el desafío de convencer al conjunto de la ciudadanía neuquina que se ha hecho lo más ventajoso en un contexto de “respeto federal”.

“Desistimos, pero necesitamos un anexo que lo justifique”, dijo en un momento de la explicación el Gobernador. Y en otro, altamente significativo: “es voluntad del gobierno no tener conflictos judiciales con el Estado nacional”.

Tras reafirmar que “no existe un plazo perentorio para la negociación”, Sapag deslizó la especulación que ya había anticipado este diario: “si hubiera una condonación de deuda, uno podría pensar en desistir de un juicio. Pero no se condona, se refinancia”, dijo, y después expresó, con una llaneza muy explícita, que “el problema es explicar a todos los ciudadanos de Neuquén por qué se deja de lado un juicio”.

Sapag sostuvo que eso se lo dijo a los funcionarios del gobierno nacional, y que incluso les preguntó cómo harían ellos para explicarle al pueblo neuquino, dejar de lado un juicio solo por una refinanciación de deuda.

También explicó claramente quién es la autoridad que tiene la palabra: “tiene que tomar la decisión la presidenta de la Nación”, dijo, y ratificó que Cristina “el lunes va a estar en Catriel para inaugurar una clínica del sindicato petrolero (la clínica Juan Domingo Perón, nada menos), y yo voy a estar en ese acto”.

“Si no hay respuesta, esperaremos todo el tiempo que sea necesario”, aseguró el mandatario provincial cuando se le preguntó por los plazos para acceder o no al refinanciamiento. Aclaró además que “la provincia no pidió el monto del juicio en obras”, pero sí aceptó que “la provincia está dispuesta a hacer concesiones en la medida que podamos hacer un plan plurianual en el presupuesto nacional”. Por ejemplo, planes de viviendas, obras de rutas.

Sostuvo en este contexto de definiciones jugosas, que lo que él busca es “una salida institucional a un tema que no es solamente judicial”, que está dispuesto a llevarlo adelante “en un marco de respeto federal”, y que es pesimista sobre la inmediatez de un fallo de la Corte. “Yo no puedo decir qué es lo que va a hacer la Corte”, dijo, pero estimó que “es muy difícil que falle contra Nación en un juicio de miles de millones de pesos”.

Se permitió también citar a Aristóteles, cuando dijo que “es tan injusto tratar de manera desigual a los iguales, como tratar igual a los desiguales”, al referirse a los acuerdos ya firmados por otras provincias.

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