Sapag quiere desdoblar las elecciones para separarse de Kirchner

Sapag quiere desdoblar las elecciones para separarse de Kirchner
El gobernador de Neuquén viajó el miércoles de urgencia para convencer al senador Horacio Lores de que votara en contra de elevar las jubilaciones al 82% móvil. Pero, ahora, quiere separarse de la Casa Rosada desdoblando las elecciones provinciales en las que buscará su reelección. Admitió que no le conviene nacionalizar los comicios.

El gobernador de Neuquén Jorge Sapag hizo esta semana todo lo que pidió Kirchner: cuando su senador Horacio Lores avisó que daría quórum para la sesión en la que se trataría el aumento de jubilación al 82% móvil, viajó a Capital y lo presionó para que votara en contra de esa iniciativa, con el costo político que acarrea.

Pasado el trance, el mandatario del Movimiento Popular Neuquino anunció que estudia desdoblar las elecciones provinciales para despegarse de los Kirchner, con quienes, como la mayoría de sus colegas, mantiene una sociedad en base a las transferencias de recursos. En su caso, además, brega por los precios del gas en boca de pozo que define el gobierno, cuyas regalías son principal fuente de recursos de la provincia.

"En agosto será la interna abierta para elegir legisladores nacionales, y en octubre la de presidente, y nosotros no queremos hacer coincidir las elecciones provinciales con estas fechas. "Si fijamos la fecha para el período agosto-octubre, será una elección muy nacionalizada", admitió Sapag, tras completar una semana como alumno ejemplar de la Casa Rosada.

Su sociedad con los Kirchner sólo tuvo como espejo político el Congreso, ya que se mantuvo siempre en la estructura partidaria del Movimiento Popular Neuquino, el único sello provincial nacido durante la proscripción del peronismo que logró desechar para siempre a los partidos tradicionales.

Kirchner, por su parte, abrió otros puentes en la provincia que, al menos, podrían esmerilar a Sapag. Son los movimientos sociales y sindicales alentados por el secretario general de la presidencia, el neuquino Oscar Parrilli; y algunos radicales K todavía indefinidos como el intendente de la capital Martín Farizano.

Sapag, ahora, pareciera querer protegerse de ellos. De hecho, reconoció como un factor negativo el “efecto arrastre” que pueda generar unir las elecciones. “El Movimiento Popular Neuquino es un partido de distrito sin un candidato a presidente. Necesita una elección provincial pura, y lo mismo los municipios, ¿no?", se interrogó y se diferenció a la vez.

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