Así analizó la situación de la provincia a través del nuevo escenario marcado por la expropiación de YPF y el desarrollo de yacimientos no convencionales. Defendió la idea de que las empresas tienen que generar ganancias y ser eficientes pero que “deben estar enmarcadas en un proyecto estratégico de región, de Nación y de continente”.
El mandatario neuquino advirtió que este año la provincia tendrá un déficit cercano a los mil millones de pesos, y que la resolución para los problemas económicos estará dada por una mayor producción de gas y petróleo.
En una entrevista concedida a este diario, Sapag se refirió, además, a temas vinculados con la política nacional y provincial. Evaluó como complejo cualquier intento de reforma constitucional para posibilitar un tercer mandato, tanto en el caso de Cristina Fernández o en el suyo, y analizó el futuro del Movimiento Popular Neuquino de cara al 2015, sobre el que reconoció que no aparecieron nuevas figuras en el plano de las autoridades partidarias. No obstante, dijo que existen dirigentes “que tienen la camiseta puesta, no sólo del MPN sino de Neuquén. Hay muchos, también independientes, que pueden ser candidatos”.
¿Cómo analiza la situación de YPF a partir de su expropiación?
La veo muy promisoria, porque era necesario un cambio de objetivos y de inversión, con una mirada puesta en lo estratégico. Me parece muy bien el anuncio en Comodoro Rivadavia respecto a una empresa moderna, eficiente, que va a dar ganancia y que al mismo tiempo va a ser líder en lo que hace a rejuvenecer campos maduros, en el desarrollo de no convencionales, y en exportar tecnología de servicios al mundo.
El presidente actual es un experto en yacimientos no convencionales. Schlumberger hizo muchos avances en ese tema y Miguel Galuccio (nuevo gerente de YPF) los trae incorporados. Me refiero a la reducción del plazo que hay entre la perforación y el ensayo para poner en desarrollo los yacimientos. Hasta ahora con los no convencionales se perforaba, se ensayaba y después se ponía en desarrollo, ahora, empresas como Schlumberger y la otras operadoras como estas han reducido el plazo a meses. Esto permite poner rápidamente en marcha la producción, cuando antes se hablaba de dos o tres años. En estas precisiones técnicas adelantar un año la posibilidad de producir significa ahorrar millones de dólares, y como Neuquén tiene desarrollado y delineado con 80 pozos la cuenca convencional y no convencional, estamos en condiciones de producir rápido este plan quinquenal que se va a anunciar y que se preparará en estos 100 días.
¿Cómo encaja en esto el plan que Neuquén elaboró y presentó en la Ofephi?
Seguramente YPF va a hacer su propio plan quinquenal y nosotros lo vamos cotejar con el nuestro para corregirlo con el objetivo de que haya mayores inversiones. Nosotros para este año teníamos 800 millones de dólares de YPF, esperamos alrededor de 1.600 totales sumando a las otras empresas. Lo que necesitamos es saber cómo van a ser los próximos años. Los 1.600 millones en valores absolutos es la cifra mayor en la historia de Neuquén pero necesitamos perforar más pozos.
¿El escenario es favorable?
Sí, es un escenario donde todos deben ganar, y quiero llevar certeza a las demás operadoras de que hay un campo propicio para invertir y que Neuquén tiene un desarrollo de reducción de riesgo, porque se han delineado los pozos con una tecnología que nos permite estar un par de años adelante de otras provincias. Neuquén hoy ofrece buenas perspectivas para obtener resultados rápidos.
¿Y en cuanto a los daños ambientales de los no convencionales? Se habló mucho de este tema y existieron muchas advertencias sobre el riesgo que implica.
Sería bueno que quienes hablan se informen bien desde lo técnico porque lo ambiental es un tema sobre el que hay que ejercer gran responsabilidad. Hoy todos los países del mundo están desarrollando no convencionales y el riesgo es en la perforación, que también existe en lo convencional. La tecnología no convencional tiene más fracturas pero se están desarrollando muy rápidamente, de hecho se utiliza la mitad del agua que se utilizaba antes. El mayor problema es el tratamiento de las aguas que se utilizan en la fractura al salir del pozo y es uno de los temas a los que más se presta atención hoy en Estados Unidos, Canadá o Australia, lugares donde se está trabajando así. Se usa esta tecnología en todo el mundo porque los yacimientos están maduros, la tecnología es buena, lo que hay que hacer es controlar que se practiquen las tareas de remediación. Vamos a elevar el nivel de exigencia con todas las normas que se utilizan en el mundo, por eso los funcionarios neuquinos viajaron para interiorizarse del tema. Los acuíferos si se cementan bien el riesgo es igual que en la perforación convencional que en la no convencional. Si se hace bien no hay ningún problema, es un tema de normas, controles y exigencias para que Neuquén pueda desarrollar esta tecnología y tener la producción de gas y petróleo que la naturaleza le dio a Neuquén como ventaja con su reservorio. No hay que tener miedo, sino responsabilidad.
¿Qué perspectiva tiene con relación al presupuesto y el comportamiento de las regalías con esta nueva coyuntura?
Vamos a tener un déficit de alrededor de 1.000 millones de pesos porque se ha desacelerado la percepción y el ingreso de fondos por parte de la provincia en lo que hace a impuestos nacionales. El presupuesto elaborado en 2011 se cumple casi al centavo. Hemos recibido en estos cuatro meses de ejecución sólo un cuatro por ciento más de ingresos por encima de lo previsto. Tenemos que ser muy cuidadosos y prudentes en el gasto.
Lo que nos va a resolver los problemas es la mayor producción de gas y petróleo, además eso mueve la economía. Por eso cuando algún dirigente de la oposición me criticaba porque estaba muy preocupado por el gas y el petróleo, es porque mueve el 80 por ciento de la economía provincial. Si Neuquén no es capaz de aumentar su producción no va a incrementar sus ingresos. Por supuesto que hay que darle importancia al turismo, a las energías alternativas y a toda la diversificación de la economía, pero en cuanto no acertemos en materia de gas y petróleo la provincia no puede sostener el nivel de gasto público.
Este año teníamos expectativas de que crecieron los impuestos nacionales pero se mantuvieron estables y en las regalías vamos a detener la caída.
Las letras que sacamos serán para financiar a la tesorería y poder pagar aguinaldos y proveedores y los bonos, una mitad a obras y la otra a saldar deudas.
Yo estoy convencido que Neuquén ha empezado un proceso fundacional. Se están sentando las bases económicas y políticas de una provincia distinta, basados en una oportunidad histórica con esta cuenca no convencional de gas y petróleo
¿Se va a concretar lo que anunció en su discurso en la Legislatura de crear con un porcentaje de regalías un fondo para financiar el sistema previsional del ISSN?
Hay que estudiarlo muy bien, tenemos un equipo de gente trabajando con esa idea. Primero tenemos que capitalizar a G&P, hoy va a cotizar en bolsa y tiene activos. La idea es generar un fondo con regalías y con impuestos, G&P va a aportar una parte a este fondo ya que va a generar un valor agregado muy importante en el futuro.
Lo de la petrolera Statoil en Noruega es un modelo a pensar, hace 30 años nació muy chica y hoy generó un fideicomiso por las regalías que está en los 550 mil millones de dólares, que garantiza las jubilaciones y pensiones y fondos de inversión. Imitando ese ejemplo, la caja nuestra necesita tomar previsiones hacia adelante y eso forma parte del Neuquén del 2022 para ver cuántas obligaciones va a tener la caja y fondearla de riquezas hidrocarburíferas, pero antes hay que generar la riqueza. El Estado de bienestar es muy bueno, yo lo comparto, tiene que tener presencia en viviendas, en educación, en salud y en seguridad. Pero hay que tener capacidad de respuesta porque si no se queda en discurso. Lo vemos en Europa que va de la izquierda a la derecha sin encontrar el rumbo. Neuquén tiene la posibilidad de generar la respuesta que requiere el Estado de bienestar que se ha generado, a pesar de todas las críticas. No creo que exista una provincia que pueda imitar el sistema de provisión de remedios o de salud pública que tenemos, hay muchas cosas por mejorar pero tenemos un plan de salud que es ejemplo en Argentina. Esto hay que sostenerlo y mejorarlo. Y para ello se necesitan recursos, por eso mi insistencia en no dejar de mirar el gas y petróleo con la debida atención que se merece.
Recién mencionaba a Europa. A partir de la crisis de muchos de los países de ese continente ¿usted cree que el mundo irá en algún momento en otra dirección, como marca gran parte de Latinoamérica, con Estados más fuertes, limitando de alguna manera el margen de maniobra de los mercados?
Los sistemas económicos vienen colapsando desde hace mucho tiempo, tanto el planificado que tenía Rusia detrás de la cortina de hierro y ahora el sistema capitalista de occidente.
¿Se refiere al modelo neoliberal?
Y al mismo capitalismo, al sistema capitalista entendido como puro. Colapsa cuando se privilegian ganancias y no se mira el marco social y de desarrollo de una comunidad. El mundo va a caminar, y lo dijo la presidenta Cristina Fernández, hacia empresas que tienen que generar ganancias, ser rentables y eficientes pero que deben estar enmarcadas en un proyecto estratégico de región, de Nación y de continente. No puede haber una empresa que le esté yendo muy bien en un país o región donde exista miseria o pobreza. Estamos hablando hoy que vamos a un sistema económico con gran responsabilidad social empresaria. Ya no es la discusión si uno es colectivista, capitalista, de izquierda o de derecha. La discusión pasa por generar progreso a través de la rentabilidad y la eficiencia porque si no colapsa. Ya lo hemos vivido en Argentina con la YPF estatal con 70 mil empleados públicos, pero también tenemos que tener una empresa con una misión clara de defender los interesas de nuestra tierra, de nuestra región y de nuestra comarca. Cuando se toman decisiones puramente eficientistas, rentísticas, especulativas o inmobiliarias empieza a sufrir la comunidad, por eso es importante la reinversión. Vale para todos, no sólo para las empresas.



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