Sapag habló de "una nueva etapa histórica”

Dijo que se diseñará un plan y que Julio De Vido convocó a las provincias para que aporten ideas.
Indicó que YPF seguirá funcionando de manera normal y que se preservarán las fuentes laborales.

Neuquén > El gobernador Jorge Sapag respaldó ayer la decisión del gobierno nacional de intervenir la empresa petrolera YPF al señalar que en América Latina Argentina era el único país “que no tenía presencia en su empresa de bandera y que ahora tiene el 51 por ciento compartido con las provincias”.

En declaraciones a Radio y Televisión de Neuquén (RTN), el mandatario sostuvo que “hoy (por ayer) entramos a una nueva etapa histórica de YPF”, y recordó el anticipo que él mismo había realizado respecto a “vientos de cambio”, relacionados a esta conformación de sociedad mixta entre el Estado y los privados.

“Un país sin energía y alimentos no tiene soberanía ni independencia. Esta es una cuestión de supervivencia del Estado, que no tiene las divisas para importar el gas que mueva la República”, advirtió.

Sapag dijo que “Argentina tiene los recursos naturales, la tecnología, el talento de geólogos que pueden aportar sus conocimientos y una República que necesita los recursos y esos recursos están en Neuquén. Así que les abrimos las puertas a todos los capitales del mundo que quieran invertir de buena fe”.

Precisó que la iniciativa lanzada por Nación establece tres representantes de las provincias que integran la Ofephi en la empresa en forma rotativa y que las acciones se otorgarán de acuerdo al nivel de producción de cada provincia petrolera.

“Esto no va a agregar renta a la provincia, sino que habrá que invertir mucho, y ver cómo patrimonialmente se hace la provincia de esas acciones. Los importante es participar en la conducción de la empresa para que esas inversiones se hagan”, destacó.

Funcionamiento

El gobernador neuquino señaló que sólo será reemplazada “la estructura jerárquica” de la empresa por las autoridades de la intervención estatal hasta que se designe la “conducción profesionalizada” que anunció la Presidenta de la Nación. “Hay mucha inversión que tiene interés en Argentina, en la cuenca neuquina en gas y petróleo, más del 50% de la áreas las tiene YPF con lo cual hay que abrir las puertas a los capitales para generar trabajo, hay que llevar tranquilidad a las locaciones, a las refinerías, que la actividad continúa”, explicó. “Esto es una transición hasta que esté la ley del Congreso, después cómo se paga la expropiación o los planteos legales son temas diferentes, hoy hay que preocuparse en producir y trabajar más”, dijo, y calculó que este proceso demandará entre 30 y 40 días.

Con relación a la continuidad de las fuentes de trabajo en la provincia, Sapag manifestó que quería llevar “tranquilidad” a los trabajadores vinculados de manera directa e indirecta con la empresa y que hay una decisión de “respetar las fuentes de empleo” y mantener la cadena de pago con proveedores y contratistas

“Las áreas en Neuquén continúan, la empresa es la titular de las concesiones, se va a armar un plan de 100 días de parte de la intervención. (Julio) De Vido nos ha convocado para aportar nuestras ideas en cada provincia, los trabajos siguen su curso, cambió la conducción pero la empresa continúa su marcha que tiene que ser hacia delante”, expresó el gobernador.

ESCENARIO

Ganadores y perdedores

Por CRISTIAN NAVAZO

El ingreso del Estado a YPF cambia el mapa petrolero del país, sobre todo el neuquino, donde la compañía tiene 41 áreas y representa el 35% de la producción de petróleo y gas de la provincia.

Además está sentada sobre 12 mil kilómetros cuadrados de la formación Vaca Muerta, sobre los 30 mil que abarca esa capa geológica que constituye el tercer reservorio de hidrocarburos no convencionales del mundo.

Neuquén tendrá un rol clave en la compañía porque la mayor cantidad de reservas está en estas tierras. En los próximos días se deberá definir la participación accionaria que tendrá cada provincia de acuerdo con esos números. Hacia adelante, el interrogante más importante es de dónde van a salir los 20 mil millones de dólares anuales necesarios para desarrollar los gigantescos hallazgos en Vaca Muerta. Para ello el Estado deberá conseguir alianzas estratégicas con los grandes jugadores petroleros en el mundo. Algunos de ellos, como Exxon, ya están en Neuquén.

La provincia tiene mucho para aportar: uno de los reservorios no convencionales más grandes del mundo, áreas con infraestructura y una administración preocupada por conseguir inversores.

En este contexto, se vislumbran ganadores y perdedores con la nueva conformación de YPF. Del primer lado se ubican las provincias productoras, que tendrán acciones y representación en el Directorio. También está el viceministro de Economía Axel Kicillof, principal impulsor de la expropiación, que le sacó ventaja a Julio de Vido, proclive a negociar con los españoles.

En la nebulosa queda el futuro de la familia Eskenazi en la empresa. Por ahora no se tocaría su participación, pero otras empresas, con el aval de Nación, podrían comprar sus acciones.

Del lado de los perdedores están claramente Repsol y el gobierno de Rajoy, que, pese a las amenazas, no logró frenar el embate. La empresa española perderá casi toda su participación en YPF y con ella el 40% de sus reservas y el 25% de sus ganancias.

Entre los perjudicados también se encuentran el grupo financiero La Caixa, la constructora Sacyr, la petrolera estatal mexicana Pemex, los bancos BBVA y BNP Paribas y la estadounidense Blackrock, que tienen diversos porcentajes de Repsol.

Mientras que un 57,22% de las acciones de esa empresa está dividido entre tenedores de los mercados de valores, que en su mayoría son empresas dedicadas a la compra y venta de activos financieros con fines especulativos.

En fin, haciendo un paralelismo liviano, Repsol sin YPF será como el Barcelona sin Lionel Messi.

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