Neuquén se encamina a cerrar el año con una precaria paz social atada al incremento de la planta de personal del Estado, y con fuerte dependencia de las decisiones nacionales para solventar lo que se promete como mayores ingresos a futuro.
“Vamos a devolver los dólares que trajimos a la República y el Banco Central nos ha garantizado la venta de dólares para atender los servicios de intereses y de capital, para honrar nuestras obligaciones”, dijo Sapag este viernes.
Durante el día, el gobierno había avanzado en negociaciones con los sindicatos estatales. Por ahora, se limitan a aumentar el número de ingreso a la planta permanente, un lugar codiciado porque se asegura la estabilidad laboral. El tema salarial se sigue tirando para adelante, y de hecho el gobierno quiere discutirlo para que se concrete recién en 2013, buscando un plazo amplio que permita esperar la prometida mejora en los precios del gas, situación que le permitiría ampliar sus recursos.
“Hoy la provincia tiene un déficit de caja muy importante, y cualquier desvío de esa realidad nos puede llevar a incumplir esas obligaciones a fin de mes”, aseguró otra vez este viernes Sapag, al referirse a esas negociaciones. Sin embargo, al mismo tiempo, le quitó dramatismo a un posible incumplimiento en el pago del aguinaldo: “estamos buscando los recursos, y los vamos a encontrar”, sentenció.

Comentá la nota