Tanto el nicaragüense como el colombiano señalaron que esperan resolver la cuestión sin llegar a una "solución" bélica. Pero Bogotá rechazó el dictamen y dijo que se retiraba del pacto de la CIJ porque se considera perjudicada.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo ayer que explorará todos los recursos a su disposición para "restablecer los derechos de los colombianos" que, a su juicio, vulneró la Corte Internacional de Justicia de La Haya al conceder a Nicaragua una porción del Mar Caribe que hasta ahora les pertenecía.
Santos señaló que así se lo hizo saber a su homólogo nicaragüense Daniel Ortega, con quien mantuvo una reunión en México. El colombiano agregó que para que esas aguas le sean devueltas utilizará todos los mecanismos que tiene a su disposición en la Corte y en la diplomacia internacional.
Ortega, a su turno, le ofreció trabajar de forma conjunta para "superar cualquier obstáculo". Según cita el portal digital El 19, del gobierno sandinista, Ortega le reiteró a Santos la vocación pacífica de Nicaragua y que respetará el derecho a la pesca de los habitantes de la isla colombiana de San Andrés en ese nuevo territorio marítimo obtenido con el fallo, que Managua calcula en más de 90 mil kilómetros cuadrados.
El lunes pasado, Ortega había anunciado que no negará la pesca en esa zona a los habitantes de la isla, "donde ellos han pescado históricamente" y que se encuentra, recordó, "a 133 kilómetros de Nicaragua y a casi 800 kilómetros de Colombia".
Tras el fallo desfavorable, Colombia anunció su retiro del pacto que dota a la Corte Internacional de competencia para dirimir los litigios territoriales entre países. Sobre este asunto, Ortega insistió en que su país tiene una vocación pacífica y que no existe ninguna posibilidad de que haya un enfrentamiento bélico.
"No hay ningún problema de que las fragatas y embarcaciones colombianas estén en el meridiano 82, ya que hay comunicación permanente entre las diferentes instancias que permanecen en la zona. Está totalmente descartado el uso de la fuerza de parte de ambas naciones para ejercer soberanía", dijo Ortega.
En un fallo que desde los institucional es inapelable, la Corte de La Haya ratificó el 19 de noviembre la soberanía de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, así como sobre sus siete cayos deshabitados que eran reclamados por Nicaragua en un pleito que inició Managua ante ese tribunal internacional en 2001.
Pero en su decisión se le cedió una mayor porción a Nicaragua, con lo que al menos dos de los cayos colombianos –Quitasueño y Serrana– quedaron rodeados por aguas que ahora quedan en aguas nicaragüenses.
"Por supuesto que nadie quiere una confrontación bélica", argumentó también Santos al respecto, "ese es el último de los recursos y la forma de arreglar este tipo de situaciones es a través del diálogo".
"Somos pueblos hermanos (y) empezaremos una batalla por buscar la unidad de toda América Latina y el Caribe, y trabajando de esa manera podremos superar cualquier obstáculo", añadió el mandatario nicaragüense.
Según la emisora sandinista La Nueva Radio Ya el encuentro entre ambos mandatarios duró 20 minutos y en el mismo acordaron mecanismos de diálogo para garantizar las faenas de pesca de los raizales de San Andrés.
Efe y AP
El detalle
Enrevesado
El fallo deja dos cayos en manos colombianas pero en aguas del Caribe que serían de Nicaragua.

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