Santilli y Gallardo avanzan en un acuerdo por lo manteros

El defensor general adjunto de la Ciudad, Roberto Gallardo, se reunirá mañana con el ministro de Espacio Público, Diego Santilli, para presentarle su "propuesta superadora" que consistirá en liberar el espacio público y colocar 50 góndolas en la calle Florida para uso exclusivo de los artesanos. El macrismo pide debatirlo en la Legislatura.
Mañana será un día clave en el conflicto entre los comerciantes de la calle Florida y los "manteros": el defensor general adjunto de la Ciudad, Roberto Gallardo, se reunirá con el ministro de Espacio Público, Diego Santilli, y luego dará una conferencia de prensa, en la que finalmente presentará su "propuesta superadora".

Según pudo averiguar La Política Online, Gallardo realizó un censo en el que se registró -tanto en la traza que comienza en Perú y Diagonal Norte, continúa por Florida y termina en Plaza San Martín, como en Pueyrredon entre Corrientes y Plaza Once- las diferentes actividades que se desarrollan en la vía pública, que comunmente se sintetizan bajo la palabra "manteros".

Pero en el trabajo de la defensoría porteña, hay más categorías de las actividades callejeras. Por un lado, están los vendedores que sí afectan a los comerciantes formalmente instalados: son aquellos que ejercen una competencia desleal y revenden productos industriales, que en general provienen de vías poco claras. "Nosotros no podemos saber si son productos del contrabando o de la piratería del asfalto, pero llegan a un costo inferior y sin pagar impuestos", señalan en el entorno del juez.

En este caso, Gallardo intentará resaltar la importancia de buscar una solución también para los "manteros asalariados", que son los vendedores que pasan todo el día en la calle por unos pesos. Se trata de más de 2 mil empleados informales. La idea es que puedan recibir alguna clase de apoyo para reinsertarse laboralmente o ser relocalizados en ferias legales.

Otra categoría es la de los artistas callejeros -magos, mimos, cantantes, bailarines de tango- que podrían quedarse sin problemas. "Como sucede en cualquier peatonal del mundo, porque le dan color local, atractivo turísitico. Y son un puñado, no miles", explican.

Después están los artesanos, que producen con sus propias manos y no compiten con las mercaderías de los locales. Pero aquí está la discusión central entre las distintas parte en conflicto. Gallardo plantea se utilice el 20% de las veredas de Florida para instalar cinco góndolas de 4x2 metros por cada cuadra. En cada puesto habría seis artesanos. Y son diez cuadras, por lo cual se colocarían 50 gondolas. Es decir, trabajarían unos 300 artesanos.

"¿En dónde hay 200 artesanos? El Gobierno de la Ciudad censó a 18. Yo diría que hay entre 22 y 28, porque soy más condescendiente con algunos muchachos que hacen manualidades en la calle. Comprar mostacillas y canutillos en Once no te convierte en artesano. Además, nadie me asegura a mí que alrededor de esos puestos vuelvan a tirarse los manteros", se quejó Héctor López Moreno, presidente de la Asociación Amigos de la Calle Florida.

En diálogo con LPO, López Moreno anticipó que no avalarán ninguna iniciativa de Gallardo: "El espacio público no se negocia. ¿Quién es este hombre para decidir sobre el espacio común de todos los vecinos? No tiene autoridad para controlar a los porteños. Lo único que puede controlar son sus ideas políticas leninistas y chavistas. Le pedí a Santilli que no acepte su propuesta".

En principio, hay un principio de acuerdo entre Gallardo y Santilli, pero el gobierno porteño quiere que toda propuesta se resuelva en el marco de la Legislatura. "Mi misión es cumplir con las leyes vigentes y la ley 25.764 es muy clara, porque impide cualquier tipo de venta ambulante en la calle Florida", expresó en un comunicado el ministro de Espacio Público.

Y agregó: "Coincido con Gallardo en que hay que diferenciar la actividad de los artesanos de aquellos que son revendedores y manejados por una mafia que no paga impuestos. Pero si el doctor hiciera que los artesanos se quedaran en la calle Florida, debería elevar su inquietud a la Legislatura, el lugar natural de debate de los distintos sectores políticos y sociales. Ni el poder judicial ni el Poder Ejecutivo pueden cambiar las leyes".

Comentá la nota