Santilli anunció la nueva licitación de los RSU

El ministro de Ambiente y Espacio Público anunció los cambios que regirán en el nuevo contrato de recolección de Residuos Sólidos Urbanos. Por primera vez, los cartoneros serán tenidos en cuenta en el contrato. El proceso, que está demorado, culminará recién en los últimos días del período de gobierno de Mauricio Macri.
El ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, anunció los lineamientos principales que regirán en el nuevo contrato de recolección de residuos sólidos urbanos.

Los rasgos salientes: en toda la ciudad se instalarán contenedores de distinto tipo, según la clase de residuos; la ciudad será dividida en tres zonas; no se licitará la recolección de los denominados “residuos secos”, los que pueden ser reciclados, que estarán a cargo de las cooperativas de cartoneros; no habrá más bolsas en la calle, las que deberán ser guardadas en los contenedores; el 27 de julio, en el Teatro Sarmiento (Jardín Zoológico), se realizará la audiencia pública en la que los ciudadanos y las organizaciones de la comunidad podrán sumar sus aportes y sus cuestionamientos; se va a seguir evaluando el servicio de las empresas por medio del sistema de “área limpia” y no por tonelada; el contrato tendrá una duración de cuatro años, más la posibilidad de un año de prórroga; el gobierno construirá tres nuevos centros verdes, que se sumarán a los tres que ya existen.

El 19 de agosto vencerá la prórroga del contrato vigente, por el que cinco empresas recogen diariamente las cinco mil toneladas de basura que generan los porteños. Pero ese día ni siquiera estarán listos los pliegos de la nueva licitación. De acuerdo a los plazos que se manejan, Santilli estará realizando la adjudicación de las nuevas zonas en mayo o junio de 2011, por lo que difícilmente estará entregando la ciudad a las nuevas empresas adjudicatarias antes de agosto o septiembre de ese mismo año.

En esta ocasión, les serán adjudicadas a las empresas privadas la basura húmeda y la proveniente del barrido y limpieza. Las recolección de los residuos secos, en cambio les serán adjudicados a las cooperativas de cartoneros. Este generará un proceso paralelo de organización en el mundo de los recolectores urbanos, que deberán reunirse para formar cooperativas.

Otro cambio fuerte será el de sacar a las bolsas de basura de la calle. Es que, en un plazo predeterminado a partir de la adjudicación de las tres nuevas zonas a las empresas, en toda la ciudad deberá haber contenedores, en los que deberán depositarse las bolsas. Hasta el día de hoy, sólo el 27 por ciento de la ciudad está “contenedorizada”. A partir de la licitación, este porcentaje debería trepar hasta el 100 por cien.

Para que esto sea posible, existirá, tres herramientas para lograrlo: estarán los contenedores de tapa naranja, los puntos blancos –contenedores de 3000 litros, ubicados cada cuatro cuadras- y el sistema de recolección puerta a puerta, al que se podrá apelar llamando a un 0800; todos para recoger residuos secos.

Habrá también en la calle contenedores para residuos húmedos, similares a los de tapa naranja, aunque con tapa verde.

El proceso administrativo viene siendo monitoreado por la Fundación Cambio Democrático y por Poder Ciudadano, que es el capítulo argentino de Tranparency International. Estas ONG’s deberán certificar que se han cumplido con los parámetros de consulta con la comunidad y con las normas administrativas vigentes.

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