Diez Patricios Santiagueños montaron guardia en posición de firmes con sus trajes azul y rojo, y con los fusiles de época. Estuvieron ubicados en las escalinatas exteriores, en la arcada de acceso, en la puerta principal y en el hall.
Miles de santiagueños se congregaron en el interior y en las inmediaciones del principal coliseo para seguir de cerca la colorida velada musical festejando los 200 años de la Revolución de Mayo.
Desafiando al frío y con marcadas muestras de fervor patriótico, numerosos hombres, mujeres y niños soportaron estoicamente las bajas temperaturas.
Tanto en el interior del teatro como en la explanada y a lo largo de calle Avellaneda, se palpaba desde antes de las nueve de la noche un ambiente festivo y de confraternidad.
La función comenzó a las 22.35 con la interpretación de Zamba alegre, seguida por el himno provincial Añoranzas, entonados en conjunto por el Dúo Coplanacu, Mullieris, Marcelo Perea, Pablo Aznárez y Néstor Garnica.
Durante 75 minutos, los artistas interpretaron 20 canciones. El repertorio incluyó tangos, zambas, escondidos e, incluso cumbias; pero el ritmo de la chacarera se impuso en la mayor parte de la velada.
El final de la función de gala encontró a todos los músicos participantes sobre el escenario, mientras más de 20 quichuistas de los departamentos Figueroa y Salavina desfilaron por las plateas con sus cajas vidaleras.
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