El objetivo es supervisar la producción de las diez plantas que tienen destilerías al menos una vez por semana para cerrar el cerco a quienes vuelcan residuos a los ríos y arroyos sin tratamiento.
PELIGRO. La planta de Guayacanes fue clausurada por las autoridades tucumanas debido a que se detectó el derrame de desechos líquidos industriales. En Tucumán existen lagunas con millones de litros de vinaza.
Mañana, el defensor del Pueblo de Santiago del Estero, Martín Díaz Achával, firmará un convenio con sus pares de Tucumán, Hugo Cabral, y de la Nación, Anselmo Sella, para que se sumen a los controles ambientales sobre los ingenios de la provincia vecina que vuelcan sus desechos contaminantes a la cuenca Salí Dulce.
La rúbrica del acuerdo será en Buenos Aires, en donde las defensorías quedarán habilitadas para poder integrarse a las tareas de verificación de las actividades que desarrollan las industrias tucumanas, con el objetivo de recorrer las fábrica al menos una vez por semana.
“Entre las defensorías vamos a crear un órgano consultivo y convocaremos, primero de manera individual, a una ronda de consultas a las ONGs con las que venimos trabajando y posteriormente a una reunión ampliada con los representantes de todas las ONGs a los fines de establecer los mecanismos para que también se incorporen al proceso de control, aquellas entidades que se encuentren ordenadas y en regla su documentación”, explicó.
Díaz Achával sostuvo que una vez firmado el acuerdo, el paso siguiente será realizar un cronograma de visitas.
“A nosotros nos interesa mucho establecer contacto con los ambientalistas tanto de Santiago como de Tucumán para que, entre todos, podamos aplicar un mecanismo de control efectivo, no solo en la inspección directa a los ingenios sino también sobre los efluentes. No descarto la eficacia de las estaciones automáticas (que miden la demanda de oxígeno en el agua), pero lo que creo es que hay que tratar de detectar si hay un vuelco, el lugar y por dónde se produce el lanzamiento de los desechos en la cuenca Salí Dulce y eso solamente lo pueden detectar las personas, no lo pueden detectar las máquinas o los dispositivos que se proponen utilizar”, apuntó.
A la par de estas acciones, la Defensoría del Pueblo de Santiago del Estero también se pondrá en campaña para firmar otro convenio con el propósito de poner en práctica un monitoreo de tipo satelital sobre los ingenios.
Al respecto, Díaz Achával agregó: “Pueden ser muy eficaces estos tipos de controles sobre la traza de los canales, acequias, conductos y arroyos para después cruzar esa información con lo que puedan desarrollar los equipos de control en tierra al momento de realizar las visitas a los ingenios. Es decir, si tenemos una imagen satelital podemos exigir qué lugar de las plantas industriales queremos supervisar”.
“Lo importante es reunir todos los mecanismos que estén a nuestro alcance, porque los tucumanos dijeron vinaza cero pero ellos no pueden garantizar que no van a arrojar vinaza, lo que hay que garantizar es que si lo hacen deben ser sancionados los industriales”, remarcó.
El funcionario santiagueño insistió: “Lo que nosotros queremos es llevar adelante un control efectivo y permanente. Nuestra idea es que para mediados de año lleguemos a visitar a cada uno de los 10 ingenios demandados ante la Justicia una vez por semana, oficialmente. Nuestro objetivo es tener una estructura que nos permita cumplir con esta meta. Ello nos permitirá llevar registros sobre la producción y la generación de desechos, todo esto al margen de las causas penales que se seguirán tramitando ante la Justicia”.
El defensor del Pueblo dijo que esto apunta también a que con el transcurso del tiempo se mejore la calidad del agua del embalse de Las Termas, tal cual fue el compromiso de la Secretaría de Ambiente de la Nación.l


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