El titular del Grupo Banco Provincia sostuvo que “la relación política de Scioli con la Presidenta es un vínculo que existe sólo entre ellos dos”, y afirmó que no sintieron una descalificación por parte de la primera mandataria hacia la gestión de gobierno bonaerense sino un llamado a lograr un “mayor nivel de esfuerzo para una administración de crisis”.
En una entrevista exclusiva con EL NORTE, Montoya opinó sobre los temas más candentes de la actualidad del territorio bonaerense; entre otros la gestión de Daniel Scioli y el camino a seguir a futuro, la relación con el Gobierno nacional, la situación financiera de la provincia, el escándalo del pago del medio aguinaldo, la importancia del accionar de ARBA para la recaudación provincial y la coparticipación, entre otras cosas.
En declaraciones mediáticas, usted dijo que la de Scioli no es una mala gestión y que la crisis que vive Buenos Aires es fruto de una “tormenta perfecta”. ¿Cómo observa la situación actualmente?
Sí, absolutamente. Me refiero a tormenta perfecta en relación a que ya en 2009 ocurrió una crisis de características más profundas y que, sin embargo, no trajo como consecuencia que la provincia tuviera la necesidad de desdoblar el pago de ninguno de los conceptos salariales. ¿Qué pasó en este momento que no había pasado en 2009? Que al mismo tiempo ocurrieron varios movimientos, además de las dificultades propias de un contexto como el de 2008/2009 que impactó sobre los recursos fiscales también, sobre el crecimiento. Aquí se dan esos elementos, pero además se dan turbulencias internacionales que cierran el acceso a los mercados financieros y que incluso impactan en los mercados locales. La Provincia de Buenos Aires, teniendo la previsión de colocar un endeudamiento de mil millones de dólares que hubiera eliminado todo el riesgo de lo que ocurrió con el aguinaldo, de repente esos mercados se cerraron. Cerrando así todas las alternativas para superar la crisis.
¿Cuál cree que sería el camino a seguir para los próximos meses?
La Presidenta de la Nación es la que está a cargo de los destinos de la República en este contexto. Nosotros no entendimos que verdaderamente se estaba haciendo una descalificación de la gestión de Scioli o de sus condiciones de administrador. Sino que entendimos que se nos estaba reclamando un mayor nivel de esfuerzo para una administración de crisis como la que estamos pasando. Yo estoy totalmente convencido de que la administración provincial de Scioli es una administración correcta, no es una mala administración. Ocurre que todo es en relación con el contexto en que se da. Estaría fuera de la naturaleza humana dejar de reconocer que hay algo que podemos hacer mejor que lo que estamos haciendo. Pienso que eso se está haciendo y está dando resultados. La Nación dio una gran ayuda pero algo hizo también la provincia que permitió acortar el primer cálculo que se había hecho de cuatro pagos, para terminar convirtiéndolo en dos.
Gobierno nacional y recaudación
¿Cómo está actualmente la relación con el Gobierno nacional?
Veo una relación correcta. Con Daniel Scioli hablamos regularmente, él reafirma permanentemente –aunque hace mucho tiempo que no es necesario- que es un integrante del proyecto nacional y que está al lado de la Presidenta en este contexto. Creo que hay mucho folclore político, muchos que hablan, pero la relación política de Scioli con la Presidenta es un vínculo que existe sólo entre ellos dos, y aún allegados al gobierno nacional y provincial o analistas políticos no siempre le aciertan con la naturaleza de un vínculo que sólo ellos dos conocen.
En cuanto a los ingresos económicos de la provincia, es fundamental el accionar recaudatorio de ARBA. Usted, que estuvo muchos años al frente de la institución, ¿cómo ve al contribuyente? ¿somos evasores?
En ese sentido tuve una gran satisfacción. Me tocó empezar en un momento muy difícil, y además desde una administración tributaria de la provincia de Buenos Aires que estaba muy quebrada. Pero cuando empezamos a hacer el trabajo, noté una muy buena respuesta de los contribuyentes bonaerenses. Niego y rechazo que los argentinos (porque sólo en el conurbano hay 4 millones de ciudadanos que viven en la provincia de Buenos Aires no son oriundos de ese territorio) sean “genéticamente evasores”. Sí noté que los ciudadanos tienen una gran demanda de justicia. Lo que caracteriza a la sociedad argentina es que tiene una clase media que representa en grueso de la capacidad contributiva. El ciudadano está harto de los que han subido posiciones en la sociedad pisándoles la cabeza a otros. Todos tienen que pagar sus impuestos y la gente respondió magníficamente bien a esto. En plena crisis yo iba a los countrys. El nivel de pago del impuesto inmobiliario en la provincia era del 32 % y en los countrys del 25 %. Sobre estos últimos, casi ninguno estaba declarado como propiedad construida. En la medida que la gente ve que se controla y se exige el cumplimiento, da lo mejor de sí.
Coparticipación
La coparticipación es otro aspecto fundamental para el funcionamiento de la provincia. Una de las críticas frecuentes es que el porcentaje que vuelve a la provincia en ese concepto es mucho menor a las ganancias que ésta genera…
Bueno, eso empezó en San Nicolás en 1852. Acá se sientan las bases de una República que tenía conceptos federales en lo político, eso se instrumentó porque tenemos Nación, Provincias y Municipos, cada uno con tres poderes independientes y respondemos a una República Federal en lo político. Pero el Acuerdo de San Nicolás, que considero el punto de partida inicial de lo que ocurrió la década siguiente que culmina en 1862 con la incorporación de la provincia de Buenos Aires a la Constitución de la República Argentina, incluía el federalismo fiscal. Eso, a lo largo de 150 años fue instrumentado a través de regímenes de coparticipación. El último de ellos, en la Reforma de la Constitución de 1994, fue establecido que debía ser revisado pero con un sistema de consenso entre todas las jurisdicciones, siendo imposible de instrumentar. Esto representa el punto culmine de tensiones políticas desde el origen de nuestra República que jamás fueron resueltas, ni en el propio Acuerdo.
Y ¿cuál es la situación ahora?
El espíritu del Pacto de San Nicolás fue un sistema federal en lo político, pero entendiendo que si lo fiscal no está en sintonía con lo político va a contramano. La Constitución dice que los impuestos directos son para las provincias. En un sistema fiscal moderno el impuesto directo es el impuesto a la renta, que en Argentina es mal llamado impuesto a las ganancias. Hoy en el mundo, un impuesto directo bien cobrado son unos 15 puntos del producto, que sería un 40% de la recaudación impositiva nacional. Si a eso le agrego impuestos a la propiedad, más de la mitad de la recaudación del sistema fiscal federal estaría en manos de las provincias y municipios. Estamos hablando de una historia donde los problemas fiscales de relación provincia de Buenos Aires-resto de la Argentina fueron irresueltos en 1852 y siguen irresueltos.
Expectativas estatales
¿Qué deben esperar los trabajadores estatales para diciembre próximo, cuando corresponde el pago del otro medio aguinaldo?
El mensaje del Gobierno de la provincia de Buenos Aires es que trabajamos todo el tiempo para garantizar ese derecho que no discutimos y que estamos confiadísimos que vamos a poder cumplir. Y las soluciones las vamos a buscar en conjunto con el Gobierno nacional, cualquier otra especulación política corre por cuenta del que la haga.


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