La organización ecologista detectó un nuevo desmonte de la familia Canido, que produce la gaseosa Manaos, a unos 10 kilómetros de Quimilí, Santiago del Estero. Las topadoras arrasaron más de 200 hectáreas de bosques nativos.
La organización ecologista detectó un nuevo desmonte de la familia Canido, que produce la gaseosa Manaos, a unos 10 kilómetros de Quimilí, Santiago del Estero. Las topadoras arrasaron más de 200 hectáreas de bosques nativos.