Santiago Chávez necesita un riñón y su madre podría donarlo

Santiago Chávez necesita un riñón y su madre podría donarlo
En Buenos Aires evaluarán si es compatible. Le realizan diariamente diálisis y no vive en las condiciones óptimas para su tratamiento.
Luego de que época publicara meses atrás la historia de Santiago David Chávez, un pequeño de cinco años que padece una enfermedad de nacimiento llamada Mielomeningocele, varias personas e instituciones caritativas se hicieron eco de sus necesidades. Sin embargo los inconvenientes para su tratamiento continúan.

El niño, quien tiene además insuficiencia renal, por lo que diariamente es sometido a sesiones de diálisis en el Hospital Pediátrico, no vive en condiciones necesarias para su estado y a pesar de que le donaron un aire acondicionado, entre otras cosas, su familia no logró aún instalarlo debido a la precariedad de los cables que dan energía eléctrica en el barrio Esperanza donde habita.

Por otra parte, en diciembre próximo deberá viajar a Buenos Aires al Hospital Garrahan donde le practicarán una serie de estudios que determinarán si su madre, María Cristina Lugo, o alguno de sus hermanos podrían donarle su riñón.

“La doctora que lo atiende nos dijo que el mes que viene tendrá que viajar al Garrahan donde se evaluará la posibilidad de un trasplante”, contó a este medio la mamá, quien además agradeció la ayuda que recibieron meses atrás de parte del Municipio que donó un televisor y una heladera para el pequeño. También mencionó que una persona desinteresada se ofreció y ahora los traslada todos los días en su remís hacia el hospital ya que antes lo hacían en colectivo.

“El hombre al enterarse del caso y al tener también una niña con discapacidad decidió ayudarnos de esa manera”, contó María Cristina.

El pequeño vive en condiciones de gran precariedad, situación que no es la aconsejable para el tratamiento médico que le realizan y sus padres no cuentan con los medios económicos para levantar una pieza acondicionada para su recuperación.

“Él necesita estar en una habitación individual con pisos cerámicos y buenas condiciones, pero yo vivo de changas y no me alcanza. Además no me dan trabajo ya que por tener soplo en el corazón y la columna desviada nadie me quiere tomar pero yo quiero trabajar”, expresó Ángel Chávez, el papá de Santi.

Cabe mencionar que el pequeño no puede caminar ya que también nació con problemas en sus piernas. Se moviliza con una silla de ruedas.

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