Faltando escasas horas para que Salud adhiera al Protocolo Nacional de “Aborto No Punible”, ginecólogos cambiaron de opinión y estaban disponibles para hacer la interrupción del embarazo. Pero sorpresivamente la familia también cambió de opinión.
Según supo la corresponsalía de La Opinión Austral, los padres de la menor le comunicaron su decisión a la Oficina de Protección de la Niñez y Adolescencia, la que entendía en el tema.
El cambio de opinión por parte de la joven y sus padres fue repentino y sorpresivo para el equipo técnico y funcionarias de la Oficina de Protección, desde donde se hizo el pedido formal para que se practique el aborto, porque así lo pedían la joven y sus padres.
El miércoles la chica de 16 años, que dijo haber quedado embarazada por sufrir una violación en la vía pública, mientras iba de su casa a la escuela, fue sometida a la cámara Gesell ordenada por el juez que entiende en la causa penal que investiga la violación.
Luego de la pericia los padres cambiaron su opinión y le confirmaron a la secretaria municipal Norma Costa que era su decisión desistir del aborto, lo que quedó plasmado en un acta de constatación.
La explicación formal apunta a que la familia tenía un viaje programado a Bolivia por un grave estado de salud de los abuelos de la chica, lo que estaba teniendo retrasos por las indecisiones del caso.
La decisión familiar fue comunicada a las autoridades en las mismas horas que se generaban las condiciones para que se realizara el aborto. El Ministerio de Salud adhirió mediante una resolución al Protocolo del ámbito nacional y lo notificó al hospital “José Formenti” de El Calafate.
Al mismo tiempo, algunos de los siete ginecólogos que habían firmado la documentación correspondiente, diciendo que no estaban dispuestos a realizar ese tratamiento, cambiaban de opinión.
Fuentes del hospital local aseguraron a este diario que algunos profesionales cambiaron su opinión y estaban dispuestos a realizar la interrupción del embarazo, tal cual le fue notificado a la Oficina de Protección de la Niñez y Adolescencia.
Según se supo, el Protocolo estipula que en caso de violación, los hospitales públicos y privados que son regulados por el Estado Provincial harán el aborto sólo con contar una declaración jurada por parte de la víctima, sin necesidad que denuncie penalmente el hecho de la violación sexual.
Desde el área de Salud también indicaron a este medio que desde ahora el Protocolo queda en vigencia, para todos los casos posibles, no solamente para la solicitud que se daba en la villa turística.
Como informara este diario, un día antes el juez Carlos Narvarte había exhortado al Ministerio de Salud a que generara las condiciones para que se realizara el aborto a la menor de edad, en forma urgente.
El caso de la chica de 16 años de El Calafate está lleno de “dudas”. Aún no se conoce el resultado de la entrevista que le realizó la psicóloga del Juzgado de Instrucción Penal que debía investigar la denuncia por el supuesto caso de violación.
Pero el cambio de opinión de los padres fue luego de la pericia y horas después que el juez Carlos Narvarte se entrevistara con ellos, explicándoles su acuerdo para practicar el aborto solicitado, pero aclarando que ordenaría la toma de una muestra ADN sobre el feto, como parte de la investigación de la violación, ya que en este caso sí había existido una denuncia firmada por los padres, ante la Fiscalía de Instrucción.
En El Calafate se sospecha que la chica pudo haber sido sometida a un abuso sexual, pero en el entorno familiar.
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