En medio del rechazo callejero de seguidores del gobierno, un grupo de diputados inició los trámites parlamentarios para anular un controvertido decreto aprobado por el presidente, Daniel Ortega. Tras impedir a los legisladores entrar en la Asamblea Nacional, los sandinistas lanzaron bombas caseras contra el hotel al que luego se trasladaron los diputados para celebrar su sesión plenaria, en ausencia de los parlamentarios afines a Managua. En esa reunión, los legisladores de oposición acordaron iniciar el proceso para anular un decreto presidencial, aprobado en enero, que prorroga el mandato de varios cargos de diferentes poderes del Estado, pese a que esa competencia corresponde al Parlamento.
"La meta que tengo es que esa iniciativa se discuta ante el pleno cuanto antes", dijo el presidente de la Comisión de Justicia, el liberal José Pallais. Por su parte, el presidente de la Asamblea, el sandinista René Núñez, advirtió que la sesión celebrada en el hotel en medio del asedio de los simpatizantes de Ortega "no tiene validez" porque "la directiva del Legislativo no se puede autoconvocar donde le plazca".
Los sandinistas acusan a la oposición de boicotear el trabajo del Ejecutivo, a lo que éstos responden que Ortega quiere instaurar una "dictadura". Ante la falta de acuerdos políticos, los diputados sólo han conseguido aprobar una ley desde enero.
Comentá la nota