Los militares recibieron una pena "no judicial" por su participación en ese escándalo que salió a la luz en enero, y que conmocionó al gobierno afgano y fue condenado por la comunidad internacional
Los nombres de los militares sancionados no son difundidos debido a que se trata de un tema administrativo, explicó el Servicio de Prensa de las Fuerzas norteamericanas.
El castigo puede ser una degradación militar, tareas extra, permanencia en la base, confiscación del sueldo o reprimenda.
Los tres soldados que fueron sancionados admitieron su culpabilidad en el incidente, dijo el teniente general Richard Mills, un oficial del Cuerpo de Infantería de Marina, que decidió la medida disciplinaria.
Uno de los tres Marines admitió haber orinado sobre el cuerpo de un combatiente talibán, mientras que un segundo se declaró culpable de haber grabado el vídeo del hecho. En tanto, el tercer militar admitió la culpabilidad de no haber reportado el maltrato de víctimas humanas.
Comentá la nota