La Cámara de Diputados sancionó anoche la ley para inventariar los glaciares que no existen en la provincia. La paradoja fue admitida anoche por los mismos legisladores que la apoyaron, pero justificada en la necesidad de evitar que “en Buenos Aires se termine impidiendo el desarrollo de Salta descubriendo glaciares en San Antonio de los Cobres o en la misma capital salteña”.
El proyecto enviado por el Ejecutivo había sido tratado por el Senado el jueves pasado sobre tablas, y con la misma modalidad fue introducido en la agenda de ayer. La misma velocidad se espera del gobierno provincial para su promulgación.
Más que proteger glaciares locales, los legisladores dejaron en claro que buscaban adelantarse a una eventual sanción del proyecto que en el Congreso de la Nación impulsa Miguel Bonasso, cuya aplicación, advirtieron, podría frenar el desarrollo en regiones de la provincia. “Lamentablemente ya no hay glaciares en Salta.
Ya no tenemos los nevados del Acay, de Castilla, o de Cachi”, dijo durante la sesión el geólogo y diputado Ricardo Alonso. Por eso, en su exposición, el ex secretario de Minería de Juan Carlos Romero abundó sobre las motivaciones del proyecto que Bonasso, que atribuyó al “eco imperialismo que en la Argentina representa Greenpeace”. Un “eco imperialismo” al que atribuyó el propósito de frenar, con leyes que prohíben actividades económicas, el desarrollo del país.


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