La nueva formación de Sanampay se presentará el sábado a las 22 en el Cine Teatro Español de Neuquén, bajo la dirección de su creador Naldo Labrín. Un fenómeno cultural de plena vigencia, nacido en México, de la mano del exilio.
Sanampay fue creado en el año 1977 en México, bajo la idea y batuta del maestro neuquino Naldo Labrín.
No fue ni es un grupo vocal convencional, es un proyecto musical. Como tal recorrió el camino de una historia que involucra a grandes autores, compositores , instrumentistas, cantantes de América latina.
Tiempos difíciles del territorio, poblado de sueños interminables que despertaron y pusieron en marcha la máquina de matar de las dictaduras conocidas y despreciadas en varios puntos del mismo.
Por entonces, argentinos que partieron a México y del propio país receptor, se reunieron ante la convocatoria de Labrín. Guadalupe Pineda ( mexicana), Eugenia León (mexicana), Delfor Sombra (pampeano), Caito Díaz, el “gordo” Eduardo Bejarano(neuquino, nacido en Entre Ríos), fueron parte del primer grupo.
Con la experiencia y sabiduría amasada en estos pagos argentinos, la tarea tuvo sus resultados deseados: fueron un símbolo, una señal de vida ante tanto dolor. Los caminos de la música de América son infinitos. Desde la milonga al son, desde la galopa a la huella, muestra la diversidad de ritmos que confluyen para tener una identidad que es carta de presentación en el mundo.
Así supo Sanampay mostrarse a lo largo de su camino artístico. Armando Tejada Gómez puso letra en el “Coral Terrestre”, una obra que con música de Labrín, recrea los ritmos más significativos de esa diversidad, con textos que hablan, denuncian, describen la realidad de sus pueblos en la voz del inolvidable actor neuquino Raúl “Rulo” Dominguez.
Esa obra es fundamental para entender el “proyecto Sanampay” y denominarlo de esa manera. A partir de allí, se conforma el tejido que hasta hoy permanece intacto. Manuel Picón, Vicente Feliú, Chango Rodriguez, Alfredo Zitarrosa, Caito Diaz, Patricio Manns, Silvio Rodriguez, Atahualpa Yupanqui, Victor Heredia, Violeta Parra, Chico Buarque, Otilio Galíndez, Nicanor Parra, Damián Sanchez, León Gieco, Edgar Morisoli, Lalo Molina, Pablo Neruda, Ricardo Fonseca, son algunos de los nombres de poetas y compositores plasmados en la trama discografía del grupo.
Pasaron más de sesenta integrantes por las distintas formaciones desde México a Argentina incluyendo Neuquén. Nombres recordados como José Luis Bolea, Graciela Tugnarelli, Daniel Costanza, Horacio Díaz, hermanos Enriquez, Ariel Oyola, Silvina Tabush, Carlos Muñoz, son algunos que “pasaron” por Sanampay.
En cada etapa, jóvenes instrumentistas y cantantes, llegaron con su aporte y creatividad. Allí estaba y está siempre la batuta del maestro Labrín, y de cada una de ellas quedó una enseñanza y un aprendizaje.
Ese es el valor que se destaca del “proyecto Sanampay”, el derrotero de una historia que no se interrumpe, solo espera madurar aspectos de su crecimiento permanente, para salir con la fuerza del fuego que los animó hace más de treinta y cuatro años.
Muchas cosas pasaron en América. Movimientos sociales marcaron etapas importantes. A su ritmo, movimientos artísticos dejaron su impronta. Pero siempre que el arte acompaña el devenir de una sociedad dinámica, se convierte en la cabeza visible de los cambios que se producen.
Sanampay es eso: un sonido que no se detiene, voces que no se callan, una esperanza viva en la representación del cancionero de América.


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