La niña está sana y en Santa Rosa con sus abuelos

La niña de 7 años que permanecía internada en el hospital Ricardo Gutiérrez, de la Capital Federal, por pedido del Juzgado del Menor y la Familia de Santa Rosa, recibió el alta médica el día viernes y regresó a esta capital, donde está bajo la tutela de sus abuelos paternos.
De acuerdo a las indicaciones de los médicos porteños, la pequeña deberá recibir un tratamiento ambulatorio en el hospital Lucio Molas, ya que deben quitarle paulatinamente la medicación que venía tomando desde el año 2009, luego de ser sometida a una operación en Buenos Aires en la que le extirparon un "quiste dermoide" (benigno).

El caso tomó trascendencia hace algunas semanas cuando el Ministerio de Salud de La Pampa denunció a la madre de la menor, Carina Méndez Rodil, por falsificar una receta médica. Desde antes de aquel episodio, en la cartera sanitaria sospechaban que la mujer estaba suministrando a su hija una serie de medicamentos sin receta médica. Méndez Rodil siempre aseguró que la operación que le habían realizado a la niña hace tres años era porque le habían sacado un tumor en el cerebelo, luego de lo cual había padecido hidrocefalia y epilepsia. Luego aseguró que se le había formado un nuevo tumor cancerígeno que no podía ser operado.

Simultáneamente, la madre inició una campaña para recaudar fondos, con el objetivo de costear el tratamiento médico y las estadías en la ciudad de Buenos Aires. Ante las sospechas de Salud Pública, desde el hospital Gutiérrez negaron que la niña hubiera sido operada por un tumor cancerígeno y que actualmente fuera paciente oncológica de ese centro de salud porteño.

A partir de la denuncia, el Juzgado de Familia y Menor, a cargo del juez Marcos Aguerrido, ordenó la internación de la pequeña en el hospital Gutiérrez para obtener un informe certero de su estado de salud. A los pocos días, Aguerrido ordenó apartar a la madre del cuidado de la menor y otorgó la tutela a sus abuelos paternos. A Méndez Rodil le ordenó iniciar un tratamiento psiquiátrico puesto que padecería una enfermedad conocida como Síndrome de Munchhausen, un trastorno mental por el cual una persona padece las dolencias que ella misma se crea, para asumir el papel de enfermo y llamar la atención de terceros. En algunos casos, los enfermos del sindrome pueden inducir a sus propios hijos a tener síntomas reales o aparentes de una enfermedad.

La niña está ahora en casa de sus abuelos paternos en nuestra ciudad. Su padre confirmó a LA ARENA que debe seguir un tratamiento, pero no por alguna afección, sino para dejar paulatinamente la medicación que le suministraba la madre. El progenitor de la niña informó que está sana, que la operación que se le practicó en 2009 existió, pero resultó ser un quiste benigno (médicamente denominado "quiste dermoide") y que, lejos de haber sufrido otras consecuencias por esta intervención, "evolucionó favorablemente". Ayer iba a visitarla una asistente social de la Dirección de Niñez y Adolescencia de la provincia.

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