Luego de una espera de treinta años, veinte familias de la villa Dolores, en Caucete, pudieron ver cumplido el sueño del agua potable en sus viviendas.
Luego de una espera de treinta años, veinte familias de la villa Dolores, en Caucete, pudieron ver cumplido el sueño del agua potable en sus viviendas.